Martes, 27 de Septiembre de 2016

De Araceli Arreche

Convencidos del alto grado de comunicabilidad del teatro y asumiendo la necesidad de indagar acerca de la compleja realidad de aquellos que conviven con el síndrome de Alzheimer, estrenamos “Notas que saben a olvido”, un espectáculo que busca comprender y mejorar los vínculos entre el paciente y su entorno.

El Proyecto

Basta con repasar algunos momentos de la historia del teatro occidental para constatar cómo dicho lenguaje ha sido reconocido, en tanto instrumento eficaz para la comunicación, una herramienta esencial en procesos e intercambios que exceden el ámbito de lo artístico. Sin ir más lejos el siglo XX ha entregado múltiples producciones donde los creadores explícitamente demuestran la intención de vincular su experiencia convivial con la realidad en la que se insertan buscando de alguna manera incidir sobre los procesos sociales sin por ello perder de vista su subjetividad y la especificidad del valor estético de sus creaciones.
Dentro de la realidad del campo teatral contemporáneo Notas que saben a olvido de algún modo se involucra con dicha mirada del arte, instalándose como un cuerpo escénico que indaga sobre el trastorno cognitivo del Alzheimer. En tanto espectáculo Notas que saben a olvido se presenta como un espacio de reflexión promoviendo la comprensión y el mejoramiento de los vínculos entre el paciente del síndrome y su entorno.
Notas que saben al olvido es la concretización en escena de un largo proyecto de investigación subsidiado por el Fondo de Cultura del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, a fines del año 2004, bajo el nombre “El teatro y la Sanidad. Aplicación de herramientas lúdicas para optimizar la relación entre el enfermo de Alzheimer (EA) y su entorno familiar”. Dicho trabajo tuvo al especialista en trastornos cognitivos y problemas de memoria, el neurólogo Dr. Carlos Alberto Mangone como responsable del seguimiento científico; en el plano creativo a la Lic. Araceli Mariel Arreche, autora e investigadora teatral, a cargo de la producción de los textos dramáticos, y al director teatral Marcelo Luis Mangone como garante de la escritura escénica.
El objetivo general que sustenta dicho proyecto se concentra en mejorar la calidad de vida de los pacientes de Alzheimer y de su núcleo familiar utilizando al teatro como medio para crear conciencia, informar, formar y contener a la población afectada (paciente y entorno) por el síndrome.
Partiendo de la indagación sobre los comportamientos vinculares entre el paciente de Alzheimer y su entorno se trató de visualizar las diferentes problemáticas que se presentan en la relación según las etapas propias de evolución del síndrome, para desde allí generar un cuerpo dramático que colabore en la promoción de comportamientos más adecuados e incida en el saneamiento de la convivencia de dicha población.
Resultado de los primeros meses de investigación de campo y de indagación sobre bibliografía específica acerca del síndrome fue la escritura de tres obras dramáticas breves: “Anita y Saverio”, “Su nombre es Anita”, y “Feliz cumpleaños, Anita”. que se articulan completando un espectáculo bajo el nombre: “Notas que saben a olvido.”
Hoy, Notas que saben a olvido cobra su carácter natural, el de Acontecimiento tratando de acercar a un lenguaje artístico una preocupación social. Como muchas otras veces y apoyados en la tradición de grandes hombres que encontraron en ésta práctica la posibilidad de educar entreteniendo, nos afirmamos en la capacidad de modificación que trae la comprensión de ciertos sucesos. Eligiendo un camino distinto y necesario se busca inscribir en el propio territorio de la práctica teatral y con sus propias metáforas un problema social, el Alzheimer. Por que sin la memoria, “el sujeto se pierde, vive únicamente el momento, extravía sus capacidades conceptuales y cognitivas. Su mundo estalla en pedazos y su identidad se desvanece. Sólo produce un sucedáneo de pensamiento, un pensamiento sin duración, sin el recuerdo de su génesis, condición necesaria para la conciencia y para la conciencia de uno mismo.” (Candau)
Por esto y por mucho más, Notas que saben a olvido decide hablar de la memoria.

Clasificaciones: Teatro




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