Sábado, 23 de Enero de 2016

De Martín Domecq

La trama de Iglú se inspira en un cuento folklórico de la India que narra el drama de una madre. La obra habla de la creación y de la destrucción de una forma: de la comunión, de la pasión, de la dicha efímera y del dolor que acompañan su creación, y del proceso de duelo que sucede a su destrucción.
Es una obra breve e intensa que describe ese proceso enigmático y a veces desgarrador del que surgen ciertas formas. Formas que habitamos con otros, o solos, formas que nos dan vida, formas a las que damos vida con otros, y también formas a través de las cuales morimos y despedimos la ausencia. Iglú explora las posibilidades expresivas de dos cuerpos que interactúan cubiertos por
enormes telas carmesí en el espacio que conforman las cuatro obras de música contemporánea "Estudios y arpegios", 1996, de Gonzalo Biffarella, "L'aube jette son or", 2006, de Jorge Sad Levi, "D'aprés pliègues", 2002, de Carmelo Saitta, interpretadas por Nora Garcia. Y "Choro Nº20", 1996, de David Chesky
interpretada por David Chesky.





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