Domingo, 13 de Marzo de 2016

De Luisa Irene Ickowicz
En su día libre, Carola saca fotos a hombres que encuentra por la calle y evita que ellos se den cuenta. Sin, un joven marginal que está a punto de cometer un delito, atento a todo cuanto ocurre a su alrededor, descubre a Carola que lo captura con su cámara. Así se produce un encuentro inconveniente para ambos, que los lleva a confrontar mucho más que sus diferentes maneras de ver al mundo que los margina. Forzados a compartir un espacio y un tiempo, se observan y al contacto de sus miradas todo cambia. “de Buena fe” propone al espectador un juego de percepciones. Junto al teatral, otros lenguajes participan en la narración de esta historia. El tratamiento estético de “de Buena fe”, parte, se desarrolla y sintetiza en la fotografía y se suman el video, la radio, y una banda sonora donde el entramado de sonidos de la ciudad se vuelven música.




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