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Foros > ¡¡ C H A R L A S D E C A F E !!

#1 Ger Publicado el 30/04/2005 a las 18:54:43 Qué es un foro?

A la pregunta, cuantos miembros de un foro para cambiar una lamparita:


1 para cambiar la lamparita y escribir que la lamparita fue cambiada

14 para decir que ellos tambien cambiaron una lamparita un dia y contar las diferentes maneras de hacerlo

7 para prevenir sobre los riesgos al cambiar una lamparita

27 para señalar los errores de ortografia en los mensajes que responden a la lamparita electrica

53 para para criticar a los correctores de ortografia

41 para corregir a los que critican a los correctores de falta de ortografia

6 para debatir si se dice "lamparita" o "lamparita electrica"

6 para calificar a los 6 anteriores de maricones

2 profesionales de la industria para decir que el termino correcto es "lampara incandescente"

15 que se la saben todas que pretenden haber trabajado en la industria y que afirman que el termino "lamparita electrica" es perfectamente correcto

### para señalar que esta seccion no tiene nada que ver con las lamparitas electricas y que, por favor, se vayan a discutir de esto en la seccion "lamparitas electricas"

### para defender el tema porque todo el mundo utiliza una lamparita electrica y entonces este tema puede desarrollarse en esta seccion

### para debatir cual es la mejor manera de cambiar una lamaparita,donde comprar las mejores lamparitas, que marca utilizar y cual evitar

27 para enviar algunas URL donde podemos descubrir las diferentes lamparitas

40 para decir que no tienen confianza en las lamparitas y que dan enlaces hacia sitios pseudo-cientificos que pretenden conocer soluciones alternativas para obtener luz

12 para señalar que el derecho a la luz no aparece en la Constitucion

1 para enviar una foto de una lamparita y otro la de un tipo que se parece a una lamparita

14 para decir que las URL indicadas antes presentan errores y dan las buenas

1 para decir que cambio las lamparitas por tubos de neon y que por eso, bueno,no cambia casi nunca las lamparitas

12 para decir que se van de la seccion porque no entienden nada de la polemica de las lamparitas

4 para decir que seria necesario un FAQ sobre las lamparitas

44 para preguntar que es un FAQ

13 para decir que en toda casa decente tendria que haber candelabros por las dudas

5 para decir que no utilizan lamparitas,unicamente candelabros

1 para recordarle a esos que dicen todavia "candelabro" que estamos en 2005 y que se puede decir "vela"

5 para explicarle al inculto anterior que la lengua española es nuestro patrimonio y que no se jode con eso

1 moderador para recordar a todo el mundo que el tema ya fue debatido bastante y que entonces ya lo podemos cerrar y que no hay que olvidar de amar al projimo

4 para decirle al moderador que estamos en democracia y que cada uno hace lo que quiere

7 para preguntar si ya no habiamos hablado de esto esto hace tiempo?

### para decir que mejor convendria buscar en google antes de iniciar una discusion sobre las lamparitas electricas

y 1 un tarado para retomar el primer mensaje seis meses despues y volver a empezar todo



Despues si esta conversacion tiene lugar en los foros de alternativa teatral:



Tenemos a Mariel que nos presenta una exposicion provincial de Lamparitas en la ciudad de Lujan de cuyo en Mendoza

Antoniko que agradece su participacion a Mariel no sin antes pedirle a nuestro dignisimo director de alternativa teatral que monitorea tan frecuentemente el foro que nos consiga alguna informacion que solo el puede tener sobre las lamparitas de principio de siglo en argentina

Antoniko que vuelve a participar invitando a todos los lectores hispanoamericanos y españoles a participar sobre el debate de las lamparitas

Leon que dice que escribio varias obras de teatro sobre las lamparitas y que estan disponibles en

Javier que sugiere consultar la seccion Anuncios en la que se publican mas de ### anuncios sobre lamparitas por mes

Coco que esta completamente de acuerdo con Antoniko y que se ofusca porque los jovenes de hoy en dia no conocen las bondades de las lamparitas de antes

Viva el EZLN! que dice "l as lamp arita(s) / sonunaherrammmiennnntacapitalista/ caca pita lista"

Sawedal que no dice nada porque hace años que no participa

German que intenta analizar la hermeneutica de las lamparitas segun los principios esteticos de la Escuela de Franckfort

Marcelo Sallesses que nos deja las bases para las proximas jornadas de capacitacion en lamparas y derivados

Antoniko que agradece individualmente a cada uno de los participantes y especialmente a nuestro dignisimo director que monitorea tan frecuentemente nuestro foro por darle vida a este debate
#2 Antoniko Publicado el 30/04/2005 a las 19:15:32 Re: Qué es un foro?

¡¡JAJAJAJAJAJAJAJA!!
¡¡JAJAJAJAJAJJA!!... Bienvenido a casa estimado Germán y gracias por la visita y si has traído un par de lamparitas, me vienen bien, porque en los pasillos se ve muy poco. Tu sano humor, me ha hecho sonreir, despues de haber recibido de parte de Coco, la infausta nueva que ha fallecido un maestro de actores, amigos de sus amigos, que siempre perdía plata, porque al que lo veía que no podía, no le cobraba. Un sabio de las tablas. El que montó en Buenos Aires por primera vez "LA GAVIOTA", el que trabajó casi un año con "LAS HERMANAS..., integrando su elenco con alumnos de sus cursos. Y vos te venis con la "PARA-BOLAS", de las lamparitas, creeme que me has hecho "garcar" de risa... JAJAJAJAJAJAJA...
Ah, nuestro querido muerto, mi maestro y amigo, es don ALBERTO RODRIGUEZ MUÑOZ... que gozaba con "cantifleadas como la tuya". Un abrazo amigo y gracias por tu momento de humor y si alguno se siente molesto, que se sienta.... JAJAJAJAJAJA....

antoniko ( MDERADOR)
#3 Ger Publicado el 03/05/2005 a las 20:29:10 Re: Re: Qué es un foro?

podemos agregar mas variantes de participacion en alternativa teatral:

1 persona (de sexo femenino) que dice que quiere hacer "algo" con lamparitas

38 personas (de sexo masculino) que dicen que ellos tambien y dejan sus mails

### ( de los dos sexos) que dicen que la idea de esa primera persona esta realmente buenisima y que se quieren sumar al proyecto
#4 Antoniko Publicado el 04/05/2005 a las 19:50:44 PARA LOS AMIGOS AUTORES Y GUIONISTAS

PUBLICADO EN EL ABC DEL GUIONISTA DE ESPAÑA.




Óscar “Tato” Tabernise, guionista argentino: “es evidente que el avance de las poderosas multinacionales encuentra cada vez menos escollos para avasallar los derechos de guionistas y autores argentinos”.




Oscar “Tato” Tabernise es guionista argentino -coautor de “poliladron”, “Maximo Corazón” y varias series televisivas- y Miembro de la Comisión Directiva de Argentores (Argentina)

LOS GUIONISTAS Y EL DERECHO DE AUTOR EN ARGENTINA

* La globalización y concentración de poderosos intereses económicos propugnan la abolición del derecho de autor considerando a la “obra” como mercancía.

Es público y notorio, y por lo tanto no necesita mayor provisión de datos para su fundamentación, que en nuestro mundo globalizado, las llamadas industrias culturales se concentran en cada vez menos y por lo tanto mas poderosas manos.
Estos grupos a los que solo les interesa el número final de su balance comercial no cesan de elaborar estrategias para eliminar todo aquello que atente contra la “productividad”.

Uno de los avances más importantes es la postura de los EEUU en la Organización Mundial de Comercio OMC, pretendiendo equiparar la producción de bienes culturales a cualquier otra producción de bienes y servicios.

Los riesgos que este implica están muy bien explicitados en la solicitada que el “Foro Para la Defensa de las Industrias Culturales de Buenos Aires” envió al Poder Ejecutivo y que se adjunta.

Pero el enemigo principal de los grandes productores de entretenimiento es el derecho del autor, que agrega un socio más que molesto a la mesa de reparto de las ganancias. Y pretenden abolir el Gran Derecho en aquellos países que se rigen por este y minimizar la importancia de autores y guionista en aquellos países que se rigen por la ley de copyright.

AMPARO

* Los autores argentinos se encuentran protegidos por la ley 11.### de Propiedad Intelectual que protege sus derechos. (reglamentada en 1934)

* Los autores argentinos cuentan con una única Sociedad de Gestión –y a la vez mutual- que defiende con bastante eficacia a “la obra” una vez publicada y a la vez garantiza la recaudación de sus ganancias.

Mediante el decreto ley 20.###/73 La ley Argentina reconoce a la Sociedad General de Autores de la Argentina (ARGENTORES) como única representante y administradora en el país de los derechos de autores nacionales y extranjeros.

Argentores, es una asociación civil de carácter profesional y mutual y tiene como fin: Además de administrar los derechos, el enaltecimiento de la producción del autor, la dignificación de su profesión, su representación, la recopilación y publicación de sus obras, la protección legal y la tutela jurídica.

DESAMPARO

* El continuo y constante avance legal de las productoras sobre los derechos “materiales” del autor que en la práctica implican similitudes con la ley de copyright.

Se sabe que hecha la ley hecha la trampa. Y de eso en Argentina sabemos bastante. Una multitud de abogados muy bien pagados se dedican día a día a buscar en la natural ambivalencia de ciertas palabras, grietas por donde imponer el punto de viste e interés de las grandes empresas, equiparando en la practica, la situación contractual de nuestro país con aquellos que se rigen por la ley de copyright.

Amparados en la división entre derechos morales y derechos económicos, los empresario imponen reglas de contratación que se convierten en cláusulas de los contratos que distorsionan o directamente ignoran la ley obligando a “cesión de derechos de por vida y para todo el universo”

* La falta de una asociación sindical que defienda el “trabajo” del autor en lugar de “la obra”

Como hemos visto Argentores es una Sociedad de Gestión que se ocupa y tiene como fin la defensa de la obra editada. Pero no es, ni sus estatutos lo permiten, un sindicato que pueda defender el trabajo del guionista. Ni puede detener abusos como por ejemplo que los productores obliguen a los autores que los incluyan en los registros como coautores y aun que directamente se arroguen la autoría total de la misma. Con lo cual la trampa se vuelve perfecta porque además Argentores termina defendiendo a su pesar los “derechos” de aquellos que se apropiaron de la obra. Dándose el lastimoso caso de que el socio con mas títulos estrenado en Argentina es el ex dueño de un canal de televisión que en su vida escribió mas que cartas y memos.

* La falta de conciencia sindical de algunos autores argentinos que sufren de la “ilusión de ser patrón” y no trabajadores de la cultura.

Paralelamente entre nuestras propias filas, existen aquellos que aun conservan la ilusión de ser los dueños de sus obras y que aun creen que “el autor” es una figura respetada por los empresarios. Quizás el reflejo de épocas gloriosas del teatro argentino de décadas atrás.

* La fragilidad de un trabajador individual frente a aquellos que puede brindar acceso o bloquear el acceso a las fuentes de trabajo.

Las oportunidades de trabajo no son muchas en Argentina y por lo tanto acceder a la difusión de una obra o simplemente a integrar un equipo de guionistas es escasa. Y cerrarse una puerta puede significar hasta un 25% menos de posibilidades de acceso al mercado, por ejemplo en televisión.

Esto hace que exista el temor de ingresar a una “lista negra virtual” -en realidad no existen como tal- pero el hecho de cargar con el mote de “conflictivo” en un canal o con productora de cine, puede significar que los demás productores no se arriesguen a contratar a quien lleva semejante estigma, porque en ellos si se establece el “espíritu de cuerpo” que nosotros, trabajadores individuales, tenemos escasamente.

CONCLUSION:

Por todo lo expresado anteriormente es evidente que el avance de las poderosas multinacionales encuentra cada vez menos escollos para avasallar los derechos de guionistas y autores argentinos.

Por lo que resulta imprescindible contar con herramientas que nos permita defender con mayor eficacia nuestro trabajo.

PROPUESTA

Más allá de la lucha que se establezca a nivel superestructural mediante las asociaciones como las que nos nuclea.

* Promover la creación de un sindicato de guionistas de cine, televisión y todo medio audiovisual. Que nos permita:

A) Ejercer una presión política y gremial.

B) Establecer relaciones con sindicatos afines para ofrecer un frente firme ante el avance de los dueños de las industrias culturales.

C) La defensa de los derechos “morales” y materiales de los guionistas en tanto trabajadores de la cultura.

D) La defensa de condiciones de trabajo óptimas antes y durante la creación y realización de la obra.

23/04/2005 17:44:14









Óscar “Tato” Tabernise, guionista argentino: “es evidente que el avance de las poderosas multinacionales encuentra cada vez menos escollos para avasallar los derechos de guionistas y autores argentinos”.




Oscar “Tato” Tabernise es guionista argentino -coautor de “poliladron”, “Maximo Corazón” y varias series televisivas- y Miembro de la Comisión Directiva de Argentores (Argentina)

LOS GUIONISTAS Y EL DERECHO DE AUTOR EN ARGENTINA

* La globalización y concentración de poderosos intereses económicos propugnan la abolición del derecho de autor considerando a la “obra” como mercancía.

Es público y notorio, y por lo tanto no necesita mayor provisión de datos para su fundamentación, que en nuestro mundo globalizado, las llamadas industrias culturales se concentran en cada vez menos y por lo tanto mas poderosas manos.
Estos grupos a los que solo les interesa el número final de su balance comercial no cesan de elaborar estrategias para eliminar todo aquello que atente contra la “productividad”.

Uno de los avances más importantes es la postura de los EEUU en la Organización Mundial de Comercio OMC, pretendiendo equiparar la producción de bienes culturales a cualquier otra producción de bienes y servicios.

Los riesgos que este implica están muy bien explicitados en la solicitada que el “Foro Para la Defensa de las Industrias Culturales de Buenos Aires” envió al Poder Ejecutivo y que se adjunta.

Pero el enemigo principal de los grandes productores de entretenimiento es el derecho del autor, que agrega un socio más que molesto a la mesa de reparto de las ganancias. Y pretenden abolir el Gran Derecho en aquellos países que se rigen por este y minimizar la importancia de autores y guionista en aquellos países que se rigen por la ley de copyright.

AMPARO

* Los autores argentinos se encuentran protegidos por la ley 11.### de Propiedad Intelectual que protege sus derechos. (reglamentada en 1934)

* Los autores argentinos cuentan con una única Sociedad de Gestión –y a la vez mutual- que defiende con bastante eficacia a “la obra” una vez publicada y a la vez garantiza la recaudación de sus ganancias.

Mediante el decreto ley 20.###/73 La ley Argentina reconoce a la Sociedad General de Autores de la Argentina (ARGENTORES) como única representante y administradora en el país de los derechos de autores nacionales y extranjeros.

Argentores, es una asociación civil de carácter profesional y mutual y tiene como fin: Además de administrar los derechos, el enaltecimiento de la producción del autor, la dignificación de su profesión, su representación, la recopilación y publicación de sus obras, la protección legal y la tutela jurídica.

DESAMPARO

* El continuo y constante avance legal de las productoras sobre los derechos “materiales” del autor que en la práctica implican similitudes con la ley de copyright.

Se sabe que hecha la ley hecha la trampa. Y de eso en Argentina sabemos bastante. Una multitud de abogados muy bien pagados se dedican día a día a buscar en la natural ambivalencia de ciertas palabras, grietas por donde imponer el punto de viste e interés de las grandes empresas, equiparando en la practica, la situación contractual de nuestro país con aquellos que se rigen por la ley de copyright.

Amparados en la división entre derechos morales y derechos económicos, los empresario imponen reglas de contratación que se convierten en cláusulas de los contratos que distorsionan o directamente ignoran la ley obligando a “cesión de derechos de por vida y para todo el universo”

* La falta de una asociación sindical que defienda el “trabajo” del autor en lugar de “la obra”

Como hemos visto Argentores es una Sociedad de Gestión que se ocupa y tiene como fin la defensa de la obra editada. Pero no es, ni sus estatutos lo permiten, un sindicato que pueda defender el trabajo del guionista. Ni puede detener abusos como por ejemplo que los productores obliguen a los autores que los incluyan en los registros como coautores y aun que directamente se arroguen la autoría total de la misma. Con lo cual la trampa se vuelve perfecta porque además Argentores termina defendiendo a su pesar los “derechos” de aquellos que se apropiaron de la obra. Dándose el lastimoso caso de que el socio con mas títulos estrenado en Argentina es el ex dueño de un canal de televisión que en su vida escribió mas que cartas y memos.

* La falta de conciencia sindical de algunos autores argentinos que sufren de la “ilusión de ser patrón” y no trabajadores de la cultura.

Paralelamente entre nuestras propias filas, existen aquellos que aun conservan la ilusión de ser los dueños de sus obras y que aun creen que “el autor” es una figura respetada por los empresarios. Quizás el reflejo de épocas gloriosas del teatro argentino de décadas atrás.

* La fragilidad de un trabajador individual frente a aquellos que puede brindar acceso o bloquear el acceso a las fuentes de trabajo.

Las oportunidades de trabajo no son muchas en Argentina y por lo tanto acceder a la difusión de una obra o simplemente a integrar un equipo de guionistas es escasa. Y cerrarse una puerta puede significar hasta un 25% menos de posibilidades de acceso al mercado, por ejemplo en televisión.

Esto hace que exista el temor de ingresar a una “lista negra virtual” -en realidad no existen como tal- pero el hecho de cargar con el mote de “conflictivo” en un canal o con productora de cine, puede significar que los demás productores no se arriesguen a contratar a quien lleva semejante estigma, porque en ellos si se establece el “espíritu de cuerpo” que nosotros, trabajadores individuales, tenemos escasamente.

CONCLUSION:

Por todo lo expresado anteriormente es evidente que el avance de las poderosas multinacionales encuentra cada vez menos escollos para avasallar los derechos de guionistas y autores argentinos.

Por lo que resulta imprescindible contar con herramientas que nos permita defender con mayor eficacia nuestro trabajo.

PROPUESTA

Más allá de la lucha que se establezca a nivel superestructural mediante las asociaciones como las que nos nuclea.

* Promover la creación de un sindicato de guionistas de cine, televisión y todo medio audiovisual. Que nos permita:

A) Ejercer una presión política y gremial.

B) Establecer relaciones con sindicatos afines para ofrecer un frente firme ante el avance de los dueños de las industrias culturales.

C) La defensa de los derechos “morales” y materiales de los guionistas en tanto trabajadores de la cultura.

D) La defensa de condiciones de trabajo óptimas antes y durante la creación y realización de la obra.

23/04/2005 17:44:14









Óscar “Tato” Tabernise, guionista argentino: “es evidente que el avance de las poderosas multinacionales encuentra cada vez menos escollos para avasallar los derechos de guionistas y autores argentinos”.




Oscar “Tato” Tabernise es guionista argentino -coautor de “poliladron”, “Maximo Corazón” y varias series televisivas- y Miembro de la Comisión Directiva de Argentores (Argentina)

LOS GUIONISTAS Y EL DERECHO DE AUTOR EN ARGENTINA

* La globalización y concentración de poderosos intereses económicos propugnan la abolición del derecho de autor considerando a la “obra” como mercancía.

Es público y notorio, y por lo tanto no necesita mayor provisión de datos para su fundamentación, que en nuestro mundo globalizado, las llamadas industrias culturales se concentran en cada vez menos y por lo tanto mas poderosas manos.
Estos grupos a los que solo les interesa el número final de su balance comercial no cesan de elaborar estrategias para eliminar todo aquello que atente contra la “productividad”.

Uno de los avances más importantes es la postura de los EEUU en la Organización Mundial de Comercio OMC, pretendiendo equiparar la producción de bienes culturales a cualquier otra producción de bienes y servicios.

Los riesgos que este implica están muy bien explicitados en la solicitada que el “Foro Para la Defensa de las Industrias Culturales de Buenos Aires” envió al Poder Ejecutivo y que se adjunta.

Pero el enemigo principal de los grandes productores de entretenimiento es el derecho del autor, que agrega un socio más que molesto a la mesa de reparto de las ganancias. Y pretenden abolir el Gran Derecho en aquellos países que se rigen por este y minimizar la importancia de autores y guionista en aquellos países que se rigen por la ley de copyright.

AMPARO

* Los autores argentinos se encuentran protegidos por la ley 11.### de Propiedad Intelectual que protege sus derechos. (reglamentada en 1934)

* Los autores argentinos cuentan con una única Sociedad de Gestión –y a la vez mutual- que defiende con bastante eficacia a “la obra” una vez publicada y a la vez garantiza la recaudación de sus ganancias.

Mediante el decreto ley 20.###/73 La ley Argentina reconoce a la Sociedad General de Autores de la Argentina (ARGENTORES) como única representante y administradora en el país de los derechos de autores nacionales y extranjeros.

Argentores, es una asociación civil de carácter profesional y mutual y tiene como fin: Además de administrar los derechos, el enaltecimiento de la producción del autor, la dignificación de su profesión, su representación, la recopilación y publicación de sus obras, la protección legal y la tutela jurídica.

DESAMPARO

* El continuo y constante avance legal de las productoras sobre los derechos “materiales” del autor que en la práctica implican similitudes con la ley de copyright.

Se sabe que hecha la ley hecha la trampa. Y de eso en Argentina sabemos bastante. Una multitud de abogados muy bien pagados se dedican día a día a buscar en la natural ambivalencia de ciertas palabras, grietas por donde imponer el punto de viste e interés de las grandes empresas, equiparando en la practica, la situación contractual de nuestro país con aquellos que se rigen por la ley de copyright.

Amparados en la división entre derechos morales y derechos económicos, los empresario imponen reglas de contratación que se convierten en cláusulas de los contratos que distorsionan o directamente ignoran la ley obligando a “cesión de derechos de por vida y para todo el universo”

* La falta de una asociación sindical que defienda el “trabajo” del autor en lugar de “la obra”

Como hemos visto Argentores es una Sociedad de Gestión que se ocupa y tiene como fin la defensa de la obra editada. Pero no es, ni sus estatutos lo permiten, un sindicato que pueda defender el trabajo del guionista. Ni puede detener abusos como por ejemplo que los productores obliguen a los autores que los incluyan en los registros como coautores y aun que directamente se arroguen la autoría total de la misma. Con lo cual la trampa se vuelve perfecta porque además Argentores termina defendiendo a su pesar los “derechos” de aquellos que se apropiaron de la obra. Dándose el lastimoso caso de que el socio con mas títulos estrenado en Argentina es el ex dueño de un canal de televisión que en su vida escribió mas que cartas y memos.

* La falta de conciencia sindical de algunos autores argentinos que sufren de la “ilusión de ser patrón” y no trabajadores de la cultura.

Paralelamente entre nuestras propias filas, existen aquellos que aun conservan la ilusión de ser los dueños de sus obras y que aun creen que “el autor” es una figura respetada por los empresarios. Quizás el reflejo de épocas gloriosas del teatro argentino de décadas atrás.

* La fragilidad de un trabajador individual frente a aquellos que puede brindar acceso o bloquear el acceso a las fuentes de trabajo.

Las oportunidades de trabajo no son muchas en Argentina y por lo tanto acceder a la difusión de una obra o simplemente a integrar un equipo de guionistas es escasa. Y cerrarse una puerta puede significar hasta un 25% menos de posibilidades de acceso al mercado, por ejemplo en televisión.

Esto hace que exista el temor de ingresar a una “lista negra virtual” -en realidad no existen como tal- pero el hecho de cargar con el mote de “conflictivo” en un canal o con productora de cine, puede significar que los demás productores no se arriesguen a contratar a quien lleva semejante estigma, porque en ellos si se establece el “espíritu de cuerpo” que nosotros, trabajadores individuales, tenemos escasamente.

CONCLUSION:

Por todo lo expresado anteriormente es evidente que el avance de las poderosas multinacionales encuentra cada vez menos escollos para avasallar los derechos de guionistas y autores argentinos.

Por lo que resulta imprescindible contar con herramientas que nos permita defender con mayor eficacia nuestro trabajo.

PROPUESTA

Más allá de la lucha que se establezca a nivel superestructural mediante las asociaciones como las que nos nuclea.

* Promover la creación de un sindicato de guionistas de cine, televisión y todo medio audiovisual. Que nos permita:

A) Ejercer una presión política y gremial.

B) Establecer relaciones con sindicatos afines para ofrecer un frente firme ante el avance de los dueños de las industrias culturales.

C) La defensa de los derechos “morales” y materiales de los guionistas en tanto trabajadores de la cultura.

D) La defensa de condiciones de trabajo óptimas antes y durante la creación y realización de la obra.

23/04/2005 17:44:14









Óscar “Tato” Tabernise, guionista argentino: “es evidente que el avance de las poderosas multinacionales encuentra cada vez menos escollos para avasallar los derechos de guionistas y autores argentinos”.




Oscar “Tato” Tabernise es guionista argentino -coautor de “poliladron”, “Maximo Corazón” y varias series televisivas- y Miembro de la Comisión Directiva de Argentores (Argentina)

LOS GUIONISTAS Y EL DERECHO DE AUTOR EN ARGENTINA

* La globalización y concentración de poderosos intereses económicos propugnan la abolición del derecho de autor considerando a la “obra” como mercancía.

Es público y notorio, y por lo tanto no necesita mayor provisión de datos para su fundamentación, que en nuestro mundo globalizado, las llamadas industrias culturales se concentran en cada vez menos y por lo tanto mas poderosas manos.
Estos grupos a los que solo les interesa el número final de su balance comercial no cesan de elaborar estrategias para eliminar todo aquello que atente contra la “productividad”.

Uno de los avances más importantes es la postura de los EEUU en la Organización Mundial de Comercio OMC, pretendiendo equiparar la producción de bienes culturales a cualquier otra producción de bienes y servicios.

Los riesgos que este implica están muy bien explicitados en la solicitada que el “Foro Para la Defensa de las Industrias Culturales de Buenos Aires” envió al Poder Ejecutivo y que se adjunta.

Pero el enemigo principal de los grandes productores de entretenimiento es el derecho del autor, que agrega un socio más que molesto a la mesa de reparto de las ganancias. Y pretenden abolir el Gran Derecho en aquellos países que se rigen por este y minimizar la importancia de autores y guionista en aquellos países que se rigen por la ley de copyright.

AMPARO

* Los autores argentinos se encuentran protegidos por la ley 11.### de Propiedad Intelectual que protege sus derechos. (reglamentada en 1934)

* Los autores argentinos cuentan con una única Sociedad de Gestión –y a la vez mutual- que defiende con bastante eficacia a “la obra” una vez publicada y a la vez garantiza la recaudación de sus ganancias.

Mediante el decreto ley 20.###/73 La ley Argentina reconoce a la Sociedad General de Autores de la Argentina (ARGENTORES) como única representante y administradora en el país de los derechos de autores nacionales y extranjeros.

Argentores, es una asociación civil de carácter profesional y mutual y tiene como fin: Además de administrar los derechos, el enaltecimiento de la producción del autor, la dignificación de su profesión, su representación, la recopilación y publicación de sus obras, la protección legal y la tutela jurídica.

DESAMPARO

* El continuo y constante avance legal de las productoras sobre los derechos “materiales” del autor que en la práctica implican similitudes con la ley de copyright.

Se sabe que hecha la ley hecha la trampa. Y de eso en Argentina sabemos bastante. Una multitud de abogados muy bien pagados se dedican día a día a buscar en la natural ambivalencia de ciertas palabras, grietas por donde imponer el punto de viste e interés de las grandes empresas, equiparando en la practica, la situación contractual de nuestro país con aquellos que se rigen por la ley de copyright.

Amparados en la división entre derechos morales y derechos económicos, los empresario imponen reglas de contratación que se convierten en cláusulas de los contratos que distorsionan o directamente ignoran la ley obligando a “cesión de derechos de por vida y para todo el universo”

* La falta de una asociación sindical que defienda el “trabajo” del autor en lugar de “la obra”

Como hemos visto Argentores es una Sociedad de Gestión que se ocupa y tiene como fin la defensa de la obra editada. Pero no es, ni sus estatutos lo permiten, un sindicato que pueda defender el trabajo del guionista. Ni puede detener abusos como por ejemplo que los productores obliguen a los autores que los incluyan en los registros como coautores y aun que directamente se arroguen la autoría total de la misma. Con lo cual la trampa se vuelve perfecta porque además Argentores termina defendiendo a su pesar los “derechos” de aquellos que se apropiaron de la obra. Dándose el lastimoso caso de que el socio con mas títulos estrenado en Argentina es el ex dueño de un canal de televisión que en su vida escribió mas que cartas y memos.

* La falta de conciencia sindical de algunos autores argentinos que sufren de la “ilusión de ser patrón” y no trabajadores de la cultura.

Paralelamente entre nuestras propias filas, existen aquellos que aun conservan la ilusión de ser los dueños de sus obras y que aun creen que “el autor” es una figura respetada por los empresarios. Quizás el reflejo de épocas gloriosas del teatro argentino de décadas atrás.

* La fragilidad de un trabajador individual frente a aquellos que puede brindar acceso o bloquear el acceso a las fuentes de trabajo.

Las oportunidades de trabajo no son muchas en Argentina y por lo tanto acceder a la difusión de una obra o simplemente a integrar un equipo de guionistas es escasa. Y cerrarse una puerta puede significar hasta un 25% menos de posibilidades de acceso al mercado, por ejemplo en televisión.

Esto hace que exista el temor de ingresar a una “lista negra virtual” -en realidad no existen como tal- pero el hecho de cargar con el mote de “conflictivo” en un canal o con productora de cine, puede significar que los demás productores no se arriesguen a contratar a quien lleva semejante estigma, porque en ellos si se establece el “espíritu de cuerpo” que nosotros, trabajadores individuales, tenemos escasamente.

CONCLUSION:

Por todo lo expresado anteriormente es evidente que el avance de las poderosas multinacionales encuentra cada vez menos escollos para avasallar los derechos de guionistas y autores argentinos.

Por lo que resulta imprescindible contar con herramientas que nos permita defender con mayor eficacia nuestro trabajo.

PROPUESTA

Más allá de la lucha que se establezca a nivel superestructural mediante las asociaciones como las que nos nuclea.

* Promover la creación de un sindicato de guionistas de cine, televisión y todo medio audiovisual. Que nos permita:

A) Ejercer una presión política y gremial.

B) Establecer relaciones con sindicatos afines para ofrecer un frente firme ante el avance de los dueños de las industrias culturales.

C) La defensa de los derechos “morales” y materiales de los guionistas en tanto trabajadores de la cultura.

D) La defensa de condiciones de trabajo óptimas antes y durante la creación y realización de la obra.

23/04/2005 17:44:14









Óscar “Tato” Tabernise, guionista argentino: “es evidente que el avance de las poderosas multinacionales encuentra cada vez menos escollos para avasallar los derechos de guionistas y autores argentinos”.




Oscar “Tato” Tabernise es guionista argentino -coautor de “poliladron”, “Maximo Corazón” y varias series televisivas- y Miembro de la Comisión Directiva de Argentores (Argentina)

LOS GUIONISTAS Y EL DERECHO DE AUTOR EN ARGENTINA

* La globalización y concentración de poderosos intereses económicos propugnan la abolición del derecho de autor considerando a la “obra” como mercancía.

Es público y notorio, y por lo tanto no necesita mayor provisión de datos para su fundamentación, que en nuestro mundo globalizado, las llamadas industrias culturales se concentran en cada vez menos y por lo tanto mas poderosas manos.
Estos grupos a los que solo les interesa el número final de su balance comercial no cesan de elaborar estrategias para eliminar todo aquello que atente contra la “productividad”.

Uno de los avances más importantes es la postura de los EEUU en la Organización Mundial de Comercio OMC, pretendiendo equiparar la producción de bienes culturales a cualquier otra producción de bienes y servicios.

Los riesgos que este implica están muy bien explicitados en la solicitada que el “Foro Para la Defensa de las Industrias Culturales de Buenos Aires” envió al Poder Ejecutivo y que se adjunta.

Pero el enemigo principal de los grandes productores de entretenimiento es el derecho del autor, que agrega un socio más que molesto a la mesa de reparto de las ganancias. Y pretenden abolir el Gran Derecho en aquellos países que se rigen por este y minimizar la importancia de autores y guionista en aquellos países que se rigen por la ley de copyright.

AMPARO

* Los autores argentinos se encuentran protegidos por la ley 11.### de Propiedad Intelectual que protege sus derechos. (reglamentada en 1934)

* Los autores argentinos cuentan con una única Sociedad de Gestión –y a la vez mutual- que defiende con bastante eficacia a “la obra” una vez publicada y a la vez garantiza la recaudación de sus ganancias.

Mediante el decreto ley 20.###/73 La ley Argentina reconoce a la Sociedad General de Autores de la Argentina (ARGENTORES) como única representante y administradora en el país de los derechos de autores nacionales y extranjeros.

Argentores, es una asociación civil de carácter profesional y mutual y tiene como fin: Además de administrar los derechos, el enaltecimiento de la producción del autor, la dignificación de su profesión, su representación, la recopilación y publicación de sus obras, la protección legal y la tutela jurídica.

DESAMPARO

* El continuo y constante avance legal de las productoras sobre los derechos “materiales” del autor que en la práctica implican similitudes con la ley de copyright.

Se sabe que hecha la ley hecha la trampa. Y de eso en Argentina sabemos bastante. Una multitud de abogados muy bien pagados se dedican día a día a buscar en la natural ambivalencia de ciertas palabras, grietas por donde imponer el punto de viste e interés de las grandes empresas, equiparando en la practica, la situación contractual de nuestro país con aquellos que se rigen por la ley de copyright.

Amparados en la división entre derechos morales y derechos económicos, los empresario imponen reglas de contratación que se convierten en cláusulas de los contratos que distorsionan o directamente ignoran la ley obligando a “cesión de derechos de por vida y para todo el universo”

* La falta de una asociación sindical que defienda el “trabajo” del autor en lugar de “la obra”

Como hemos visto Argentores es una Sociedad de Gestión que se ocupa y tiene como fin la defensa de la obra editada. Pero no es, ni sus estatutos lo permiten, un sindicato que pueda defender el trabajo del guionista. Ni puede detener abusos como por ejemplo que los productores obliguen a los autores que los incluyan en los registros como coautores y aun que directamente se arroguen la autoría total de la misma. Con lo cual la trampa se vuelve perfecta porque además Argentores termina defendiendo a su pesar los “derechos” de aquellos que se apropiaron de la obra. Dándose el lastimoso caso de que el socio con mas títulos estrenado en Argentina es el ex dueño de un canal de televisión que en su vida escribió mas que cartas y memos.

* La falta de conciencia sindical de algunos autores argentinos que sufren de la “ilusión de ser patrón” y no trabajadores de la cultura.

Paralelamente entre nuestras propias filas, existen aquellos que aun conservan la ilusión de ser los dueños de sus obras y que aun creen que “el autor” es una figura respetada por los empresarios. Quizás el reflejo de épocas gloriosas del teatro argentino de décadas atrás.

* La fragilidad de un trabajador individual frente a aquellos que puede brindar acceso o bloquear el acceso a las fuentes de trabajo.

Las oportunidades de trabajo no son muchas en Argentina y por lo tanto acceder a la difusión de una obra o simplemente a integrar un equipo de guionistas es escasa. Y cerrarse una puerta puede significar hasta un 25% menos de posibilidades de acceso al mercado, por ejemplo en televisión.

Esto hace que exista el temor de ingresar a una “lista negra virtual” -en realidad no existen como tal- pero el hecho de cargar con el mote de “conflictivo” en un canal o con productora de cine, puede significar que los demás productores no se arriesguen a contratar a quien lleva semejante estigma, porque en ellos si se establece el “espíritu de cuerpo” que nosotros, trabajadores individuales, tenemos escasamente.

CONCLUSION:

Por todo lo expresado anteriormente es evidente que el avance de las poderosas multinacionales encuentra cada vez menos escollos para avasallar los derechos de guionistas y autores argentinos.

Por lo que resulta imprescindible contar con herramientas que nos permita defender con mayor eficacia nuestro trabajo.

PROPUESTA

Más allá de la lucha que se establezca a nivel superestructural mediante las asociaciones como las que nos nuclea.

* Promover la creación de un sindicato de guionistas de cine, televisión y todo medio audiovisual. Que nos permita:

A) Ejercer una presión política y gremial.

B) Establecer relaciones con sindicatos afines para ofrecer un frente firme ante el avance de los dueños de las industrias culturales.

C) La defensa de los derechos “morales” y materiales de los guionistas en tanto trabajadores de la cultura.

D) La defensa de condiciones de trabajo óptimas antes y durante la creación y realización de la obra.

23/04/2005 17:44:14









Óscar “Tato” Tabernise, guionista argentino: “es evidente que el avance de las poderosas multinacionales encuentra cada vez menos escollos para avasallar los derechos de guionistas y autores argentinos”.




Oscar “Tato” Tabernise es guionista argentino -coautor de “poliladron”, “Maximo Corazón” y varias series televisivas- y Miembro de la Comisión Directiva de Argentores (Argentina)

LOS GUIONISTAS Y EL DERECHO DE AUTOR EN ARGENTINA

* La globalización y concentración de poderosos intereses económicos propugnan la abolición del derecho de autor considerando a la “obra” como mercancía.

Es público y notorio, y por lo tanto no necesita mayor provisión de datos para su fundamentación, que en nuestro mundo globalizado, las llamadas industrias culturales se concentran en cada vez menos y por lo tanto mas poderosas manos.
Estos grupos a los que solo les interesa el número final de su balance comercial no cesan de elaborar estrategias para eliminar todo aquello que atente contra la “productividad”.

Uno de los avances más importantes es la postura de los EEUU en la Organización Mundial de Comercio OMC, pretendiendo equiparar la producción de bienes culturales a cualquier otra producción de bienes y servicios.

Los riesgos que este implica están muy bien explicitados en la solicitada que el “Foro Para la Defensa de las Industrias Culturales de Buenos Aires” envió al Poder Ejecutivo y que se adjunta.

Pero el enemigo principal de los grandes productores de entretenimiento es el derecho del autor, que agrega un socio más que molesto a la mesa de reparto de las ganancias. Y pretenden abolir el Gran Derecho en aquellos países que se rigen por este y minimizar la importancia de autores y guionista en aquellos países que se rigen por la ley de copyright.

AMPARO

* Los autores argentinos se encuentran protegidos por la ley 11.### de Propiedad Intelectual que protege sus derechos. (reglamentada en 1934)

* Los autores argentinos cuentan con una única Sociedad de Gestión –y a la vez mutual- que defiende con bastante eficacia a “la obra” una vez publicada y a la vez garantiza la recaudación de sus ganancias.

Mediante el decreto ley 20.###/73 La ley Argentina reconoce a la Sociedad General de Autores de la Argentina (ARGENTORES) como única representante y administradora en el país de los derechos de autores nacionales y extranjeros.

Argentores, es una asociación civil de carácter profesional y mutual y tiene como fin: Además de administrar los derechos, el enaltecimiento de la producción del autor, la dignificación de su profesión, su representación, la recopilación y publicación de sus obras, la protección legal y la tutela jurídica.

DESAMPARO

* El continuo y constante avance legal de las productoras sobre los derechos “materiales” del autor que en la práctica implican similitudes con la ley de copyright.

Se sabe que hecha la ley hecha la trampa. Y de eso en Argentina sabemos bastante. Una multitud de abogados muy bien pagados se dedican día a día a buscar en la natural ambivalencia de ciertas palabras, grietas por donde imponer el punto de viste e interés de las grandes empresas, equiparando en la practica, la situación contractual de nuestro país con aquellos que se rigen por la ley de copyright.

Amparados en la división entre derechos morales y derechos económicos, los empresario imponen reglas de contratación que se convierten en cláusulas de los contratos que distorsionan o directamente ignoran la ley obligando a “cesión de derechos de por vida y para todo el universo”

* La falta de una asociación sindical que defienda el “trabajo” del autor en lugar de “la obra”

Como hemos visto Argentores es una Sociedad de Gestión que se ocupa y tiene como fin la defensa de la obra editada. Pero no es, ni sus estatutos lo permiten, un sindicato que pueda defender el trabajo del guionista. Ni puede detener abusos como por ejemplo que los productores obliguen a los autores que los incluyan en los registros como coautores y aun que directamente se arroguen la autoría total de la misma. Con lo cual la trampa se vuelve perfecta porque además Argentores termina defendiendo a su pesar los “derechos” de aquellos que se apropiaron de la obra. Dándose el lastimoso caso de que el socio con mas títulos estrenado en Argentina es el ex dueño de un canal de televisión que en su vida escribió mas que cartas y memos.

* La falta de conciencia sindical de algunos autores argentinos que sufren de la “ilusión de ser patrón” y no trabajadores de la cultura.

Paralelamente entre nuestras propias filas, existen aquellos que aun conservan la ilusión de ser los dueños de sus obras y que aun creen que “el autor” es una figura respetada por los empresarios. Quizás el reflejo de épocas gloriosas del teatro argentino de décadas atrás.

* La fragilidad de un trabajador individual frente a aquellos que puede brindar acceso o bloquear el acceso a las fuentes de trabajo.

Las oportunidades de trabajo no son muchas en Argentina y por lo tanto acceder a la difusión de una obra o simplemente a integrar un equipo de guionistas es escasa. Y cerrarse una puerta puede significar hasta un 25% menos de posibilidades de acceso al mercado, por ejemplo en televisión.

Esto hace que exista el temor de ingresar a una “lista negra virtual” -en realidad no existen como tal- pero el hecho de cargar con el mote de “conflictivo” en un canal o con productora de cine, puede significar que los demás productores no se arriesguen a contratar a quien lleva semejante estigma, porque en ellos si se establece el “espíritu de cuerpo” que nosotros, trabajadores individuales, tenemos escasamente.

CONCLUSION:

Por todo lo expresado anteriormente es evidente que el avance de las poderosas multinacionales encuentra cada vez menos escollos para avasallar los derechos de guionistas y autores argentinos.

Por lo que resulta imprescindible contar con herramientas que nos permita defender con mayor eficacia nuestro trabajo.

PROPUESTA

Más allá de la lucha que se establezca a nivel superestructural mediante las asociaciones como las que nos nuclea.

* Promover la creación de un sindicato de guionistas de cine, televisión y todo medio audiovisual. Que nos permita:

A) Ejercer una presión política y gremial.

B) Establecer relaciones con sindicatos afines para ofrecer un frente firme ante el avance de los dueños de las industrias culturales.

C) La defensa de los derechos “morales” y materiales de los guionistas en tanto trabajadores de la cultura.

D) La defensa de condiciones de trabajo óptimas antes y durante la creación y realización de la obra.

23/04/2005 17:44:14









Óscar “Tato” Tabernise, guionista argentino: “es evidente que el avance de las poderosas multinacionales encuentra cada vez menos escollos para avasallar los derechos de guionistas y autores argentinos”.




Oscar “Tato” Tabernise es guionista argentino -coautor de “poliladron”, “Maximo Corazón” y varias series televisivas- y Miembro de la Comisión Directiva de Argentores (Argentina)

LOS GUIONISTAS Y EL DERECHO DE AUTOR EN ARGENTINA

* La globalización y concentración de poderosos intereses económicos propugnan la abolición del derecho de autor considerando a la “obra” como mercancía.

Es público y notorio, y por lo tanto no necesita mayor provisión de datos para su fundamentación, que en nuestro mundo globalizado, las llamadas industrias culturales se concentran en cada vez menos y por lo tanto mas poderosas manos.
Estos grupos a los que solo les interesa el número final de su balance comercial no cesan de elaborar estrategias para eliminar todo aquello que atente contra la “productividad”.

Uno de los avances más importantes es la postura de los EEUU en la Organización Mundial de Comercio OMC, pretendiendo equiparar la producción de bienes culturales a cualquier otra producción de bienes y servicios.

Los riesgos que este implica están muy bien explicitados en la solicitada que el “Foro Para la Defensa de las Industrias Culturales de Buenos Aires” envió al Poder Ejecutivo y que se adjunta.

Pero el enemigo principal de los grandes productores de entretenimiento es el derecho del autor, que agrega un socio más que molesto a la mesa de reparto de las ganancias. Y pretenden abolir el Gran Derecho en aquellos países que se rigen por este y minimizar la importancia de autores y guionista en aquellos países que se rigen por la ley de copyright.

AMPARO

* Los autores argentinos se encuentran protegidos por la ley 11.### de Propiedad Intelectual que protege sus derechos. (reglamentada en 1934)

* Los autores argentinos cuentan con una única Sociedad de Gestión –y a la vez mutual- que defiende con bastante eficacia a “la obra” una vez publicada y a la vez garantiza la recaudación de sus ganancias.

Mediante el decreto ley 20.###/73 La ley Argentina reconoce a la Sociedad General de Autores de la Argentina (ARGENTORES) como única representante y administradora en el país de los derechos de autores nacionales y extranjeros.

Argentores, es una asociación civil de carácter profesional y mutual y tiene como fin: Además de administrar los derechos, el enaltecimiento de la producción del autor, la dignificación de su profesión, su representación, la recopilación y publicación de sus obras, la protección legal y la tutela jurídica.

DESAMPARO

* El continuo y constante avance legal de las productoras sobre los derechos “materiales” del autor que en la práctica implican similitudes con la ley de copyright.

Se sabe que hecha la ley hecha la trampa. Y de eso en Argentina sabemos bastante. Una multitud de abogados muy bien pagados se dedican día a día a buscar en la natural ambivalencia de ciertas palabras, grietas por donde imponer el punto de viste e interés de las grandes empresas, equiparando en la practica, la situación contractual de nuestro país con aquellos que se rigen por la ley de copyright.

Amparados en la división entre derechos morales y derechos económicos, los empresario imponen reglas de contratación que se convierten en cláusulas de los contratos que distorsionan o directamente ignoran la ley obligando a “cesión de derechos de por vida y para todo el universo”

* La falta de una asociación sindical que defienda el “trabajo” del autor en lugar de “la obra”

Como hemos visto Argentores es una Sociedad de Gestión que se ocupa y tiene como fin la defensa de la obra editada. Pero no es, ni sus estatutos lo permiten, un sindicato que pueda defender el trabajo del guionista. Ni puede detener abusos como por ejemplo que los productores obliguen a los autores que los incluyan en los registros como coautores y aun que directamente se arroguen la autoría total de la misma. Con lo cual la trampa se vuelve perfecta porque además Argentores termina defendiendo a su pesar los “derechos” de aquellos que se apropiaron de la obra. Dándose el lastimoso caso de que el socio con mas títulos estrenado en Argentina es el ex dueño de un canal de televisión que en su vida escribió mas que cartas y memos.

* La falta de conciencia sindical de algunos autores argentinos que sufren de la “ilusión de ser patrón” y no trabajadores de la cultura.

Paralelamente entre nuestras propias filas, existen aquellos que aun conservan la ilusión de ser los dueños de sus obras y que aun creen que “el autor” es una figura respetada por los empresarios. Quizás el reflejo de épocas gloriosas del teatro argentino de décadas atrás.

* La fragilidad de un trabajador individual frente a aquellos que puede brindar acceso o bloquear el acceso a las fuentes de trabajo.

Las oportunidades de trabajo no son muchas en Argentina y por lo tanto acceder a la difusión de una obra o simplemente a integrar un equipo de guionistas es escasa. Y cerrarse una puerta puede significar hasta un 25% menos de posibilidades de acceso al mercado, por ejemplo en televisión.

Esto hace que exista el temor de ingresar a una “lista negra virtual” -en realidad no existen como tal- pero el hecho de cargar con el mote de “conflictivo” en un canal o con productora de cine, puede significar que los demás productores no se arriesguen a contratar a quien lleva semejante estigma, porque en ellos si se establece el “espíritu de cuerpo” que nosotros, trabajadores individuales, tenemos escasamente.

CONCLUSION:

Por todo lo expresado anteriormente es evidente que el avance de las poderosas multinacionales encuentra cada vez menos escollos para avasallar los derechos de guionistas y autores argentinos.

Por lo que resulta imprescindible contar con herramientas que nos permita defender con mayor eficacia nuestro trabajo.

PROPUESTA

Más allá de la lucha que se establezca a nivel superestructural mediante las asociaciones como las que nos nuclea.

* Promover la creación de un sindicato de guionistas de cine, televisión y todo medio audiovisual. Que nos permita:

A) Ejercer una presión política y gremial.

B) Establecer relaciones con sindicatos afines para ofrecer un frente firme ante el avance de los dueños de las industrias culturales.

C) La defensa de los derechos “morales” y materiales de los guionistas en tanto trabajadores de la cultura.

D) La defensa de condiciones de trabajo óptimas antes y durante la creación y realización de la obra.

23/04/2005 17:44:14









Óscar “Tato” Tabernise, guionista argentino: “es evidente que el avance de las poderosas multinacionales encuentra cada vez menos escollos para avasallar los derechos de guionistas y autores argentinos”.




Oscar “Tato” Tabernise es guionista argentino -coautor de “poliladron”, “Maximo Corazón” y varias series televisivas- y Miembro de la Comisión Directiva de Argentores (Argentina)

LOS GUIONISTAS Y EL DERECHO DE AUTOR EN ARGENTINA

* La globalización y concentración de poderosos intereses económicos propugnan la abolición del derecho de autor considerando a la “obra” como mercancía.

Es público y notorio, y por lo tanto no necesita mayor provisión de datos para su fundamentación, que en nuestro mundo globalizado, las llamadas industrias culturales se concentran en cada vez menos y por lo tanto mas poderosas manos.
Estos grupos a los que solo les interesa el número final de su balance comercial no cesan de elaborar estrategias para eliminar todo aquello que atente contra la “productividad”.

Uno de los avances más importantes es la postura de los EEUU en la Organización Mundial de Comercio OMC, pretendiendo equiparar la producción de bienes culturales a cualquier otra producción de bienes y servicios.

Los riesgos que este implica están muy bien explicitados en la solicitada que el “Foro Para la Defensa de las Industrias Culturales de Buenos Aires” envió al Poder Ejecutivo y que se adjunta.

Pero el enemigo principal de los grandes productores de entretenimiento es el derecho del autor, que agrega un socio más que molesto a la mesa de reparto de las ganancias. Y pretenden abolir el Gran Derecho en aquellos países que se rigen por este y minimizar la importancia de autores y guionista en aquellos países que se rigen por la ley de copyright.

AMPARO

* Los autores argentinos se encuentran protegidos por la ley 11.### de Propiedad Intelectual que protege sus derechos. (reglamentada en 1934)

* Los autores argentinos cuentan con una única Sociedad de Gestión –y a la vez mutual- que defiende con bastante eficacia a “la obra” una vez publicada y a la vez garantiza la recaudación de sus ganancias.

Mediante el decreto ley 20.###/73 La ley Argentina reconoce a la Sociedad General de Autores de la Argentina (ARGENTORES) como única representante y administradora en el país de los derechos de autores nacionales y extranjeros.

Argentores, es una asociación civil de carácter profesional y mutual y tiene como fin: Además de administrar los derechos, el enaltecimiento de la producción del autor, la dignificación de su profesión, su representación, la recopilación y publicación de sus obras, la protección legal y la tutela jurídica.

DESAMPARO

* El continuo y constante avance legal de las productoras sobre los derechos “materiales” del autor que en la práctica implican similitudes con la ley de copyright.

Se sabe que hecha la ley hecha la trampa. Y de eso en Argentina sabemos bastante. Una multitud de abogados muy bien pagados se dedican día a día a buscar en la natural ambivalencia de ciertas palabras, grietas por donde imponer el punto de viste e interés de las grandes empresas, equiparando en la practica, la situación contractual de nuestro país con aquellos que se rigen por la ley de copyright.

Amparados en la división entre derechos morales y derechos económicos, los empresario imponen reglas de contratación que se convierten en cláusulas de los contratos que distorsionan o directamente ignoran la ley obligando a “cesión de derechos de por vida y para todo el universo”

* La falta de una asociación sindical que defienda el “trabajo” del autor en lugar de “la obra”

Como hemos visto Argentores es una Sociedad de Gestión que se ocupa y tiene como fin la defensa de la obra editada. Pero no es, ni sus estatutos lo permiten, un sindicato que pueda defender el trabajo del guionista. Ni puede detener abusos como por ejemplo que los productores obliguen a los autores que los incluyan en los registros como coautores y aun que directamente se arroguen la autoría total de la misma. Con lo cual la trampa se vuelve perfecta porque además Argentores termina defendiendo a su pesar los “derechos” de aquellos que se apropiaron de la obra. Dándose el lastimoso caso de que el socio con mas títulos estrenado en Argentina es el ex dueño de un canal de televisión que en su vida escribió mas que cartas y memos.

* La falta de conciencia sindical de algunos autores argentinos que sufren de la “ilusión de ser patrón” y no trabajadores de la cultura.

Paralelamente entre nuestras propias filas, existen aquellos que aun conservan la ilusión de ser los dueños de sus obras y que aun creen que “el autor” es una figura respetada por los empresarios. Quizás el reflejo de épocas gloriosas del teatro argentino de décadas atrás.

* La fragilidad de un trabajador individual frente a aquellos que puede brindar acceso o bloquear el acceso a las fuentes de trabajo.

Las oportunidades de trabajo no son muchas en Argentina y por lo tanto acceder a la difusión de una obra o simplemente a integrar un equipo de guionistas es escasa. Y cerrarse una puerta puede significar hasta un 25% menos de posibilidades de acceso al mercado, por ejemplo en televisión.

Esto hace que exista el temor de ingresar a una “lista negra virtual” -en realidad no existen como tal- pero el hecho de cargar con el mote de “conflictivo” en un canal o con productora de cine, puede significar que los demás productores no se arriesguen a contratar a quien lleva semejante estigma, porque en ellos si se establece el “espíritu de cuerpo” que nosotros, trabajadores individuales, tenemos escasamente.

CONCLUSION:

Por todo lo expresado anteriormente es evidente que el avance de las poderosas multinacionales encuentra cada vez menos escollos para avasallar los derechos de guionistas y autores argentinos.

Por lo que resulta imprescindible contar con herramientas que nos permita defender con mayor eficacia nuestro trabajo.

PROPUESTA

Más allá de la lucha que se establezca a nivel superestructural mediante las asociaciones como las que nos nuclea.

* Promover la creación de un sindicato de guionistas de cine, televisión y todo medio audiovisual. Que nos permita:

A) Ejercer una presión política y gremial.

B) Establecer relaciones con sindicatos afines para ofrecer un frente firme ante el avance de los dueños de las industrias culturales.

C) La defensa de los derechos “morales” y materiales de los guionistas en tanto trabajadores de la cultura.

D) La defensa de condiciones de trabajo óptimas antes y durante la creación y realización de la obra.

23/04/2005 17:44:14









Óscar “Tato” Tabernise, guionista argentino: “es evidente que el avance de las poderosas multinacionales encuentra cada vez menos escollos para avasallar los derechos de guionistas y autores argentinos”.




Oscar “Tato” Tabernise es guionista argentino -coautor de “poliladron”, “Maximo Corazón” y varias series televisivas- y Miembro de la Comisión Directiva de Argentores (Argentina)

LOS GUIONISTAS Y EL DERECHO DE AUTOR EN ARGENTINA

* La globalización y concentración de poderosos intereses económicos propugnan la abolición del derecho de autor considerando a la “obra” como mercancía.

Es público y notorio, y por lo tanto no necesita mayor provisión de datos para su fundamentación, que en nuestro mundo globalizado, las llamadas industrias culturales se concentran en cada vez menos y por lo tanto mas poderosas manos.
Estos grupos a los que solo les interesa el número final de su balance comercial no cesan de elaborar estrategias para eliminar todo aquello que atente contra la “productividad”.

Uno de los avances más importantes es la postura de los EEUU en la Organización Mundial de Comercio OMC, pretendiendo equiparar la producción de bienes culturales a cualquier otra producción de bienes y servicios.

Los riesgos que este implica están muy bien explicitados en la solicitada que el “Foro Para la Defensa de las Industrias Culturales de Buenos Aires” envió al Poder Ejecutivo y que se adjunta.

Pero el enemigo principal de los grandes productores de entretenimiento es el derecho del autor, que agrega un socio más que molesto a la mesa de reparto de las ganancias. Y pretenden abolir el Gran Derecho en aquellos países que se rigen por este y minimizar la importancia de autores y guionista en aquellos países que se rigen por la ley de copyright.

AMPARO

* Los autores argentinos se encuentran protegidos por la ley 11.### de Propiedad Intelectual que protege sus derechos. (reglamentada en 1934)

* Los autores argentinos cuentan con una única Sociedad de Gestión –y a la vez mutual- que defiende con bastante eficacia a “la obra” una vez publicada y a la vez garantiza la recaudación de sus ganancias.

Mediante el decreto ley 20.###/73 La ley Argentina reconoce a la Sociedad General de Autores de la Argentina (ARGENTORES) como única representante y administradora en el país de los derechos de autores nacionales y extranjeros.

Argentores, es una asociación civil de carácter profesional y mutual y tiene como fin: Además de administrar los derechos, el enaltecimiento de la producción del autor, la dignificación de su profesión, su representación, la recopilación y publicación de sus obras, la protección legal y la tutela jurídica.

DESAMPARO

* El continuo y constante avance legal de las productoras sobre los derechos “materiales” del autor que en la práctica implican similitudes con la ley de copyright.

Se sabe que hecha la ley hecha la trampa. Y de eso en Argentina sabemos bastante. Una multitud de abogados muy bien pagados se dedican día a día a buscar en la natural ambivalencia de ciertas palabras, grietas por donde imponer el punto de viste e interés de las grandes empresas, equiparando en la practica, la situación contractual de nuestro país con aquellos que se rigen por la ley de copyright.

Amparados en la división entre derechos morales y derechos económicos, los empresario imponen reglas de contratación que se convierten en cláusulas de los contratos que distorsionan o directamente ignoran la ley obligando a “cesión de derechos de por vida y para todo el universo”

* La falta de una asociación sindical que defienda el “trabajo” del autor en lugar de “la obra”

Como hemos visto Argentores es una Sociedad de Gestión que se ocupa y tiene como fin la defensa de la obra editada. Pero no es, ni sus estatutos lo permiten, un sindicato que pueda defender el trabajo del guionista. Ni puede detener abusos como por ejemplo que los productores obliguen a los autores que los incluyan en los registros como coautores y aun que directamente se arroguen la autoría total de la misma. Con lo cual la trampa se vuelve perfecta porque además Argentores termina defendiendo a su pesar los “derechos” de aquellos que se apropiaron de la obra. Dándose el lastimoso caso de que el socio con mas títulos estrenado en Argentina es el ex dueño de un canal de televisión que en su vida escribió mas que cartas y memos.

* La falta de conciencia sindical de algunos autores argentinos que sufren de la “ilusión de ser patrón” y no trabajadores de la cultura.

Paralelamente entre nuestras propias filas, existen aquellos que aun conservan la ilusión de ser los dueños de sus obras y que aun creen que “el autor” es una figura respetada por los empresarios. Quizás el reflejo de épocas gloriosas del teatro argentino de décadas atrás.

* La fragilidad de un trabajador individual frente a aquellos que puede brindar acceso o bloquear el acceso a las fuentes de trabajo.

Las oportunidades de trabajo no son muchas en Argentina y por lo tanto acceder a la difusión de una obra o simplemente a integrar un equipo de guionistas es escasa. Y cerrarse una puerta puede significar hasta un 25% menos de posibilidades de acceso al mercado, por ejemplo en televisión.

Esto hace que exista el temor de ingresar a una “lista negra virtual” -en realidad no existen como tal- pero el hecho de cargar con el mote de “conflictivo” en un canal o con productora de cine, puede significar que los demás productores no se arriesguen a contratar a quien lleva semejante estigma, porque en ellos si se establece el “espíritu de cuerpo” que nosotros, trabajadores individuales, tenemos escasamente.

CONCLUSION:

Por todo lo expresado anteriormente es evidente que el avance de las poderosas multinacionales encuentra cada vez menos escollos para avasallar los derechos de guionistas y autores argentinos.

Por lo que resulta imprescindible contar con herramientas que nos permita defender con mayor eficacia nuestro trabajo.

PROPUESTA

Más allá de la lucha que se establezca a nivel superestructural mediante las asociaciones como las que nos nuclea.

* Promover la creación de un sindicato de guionistas de cine, televisión y todo medio audiovisual. Que nos permita:

A) Ejercer una presión política y gremial.

B) Establecer relaciones con sindicatos afines para ofrecer un frente firme ante el avance de los dueños de las industrias culturales.

C) La defensa de los derechos “morales” y materiales de los guionistas en tanto trabajadores de la cultura.

D) La defensa de condiciones de trabajo óptimas antes y durante la creación y realización de la obra.

23/04/2005 17:44:14









Óscar “Tato” Tabernise, guionista argentino: “es evidente que el avance de las poderosas multinacionales encuentra cada vez menos escollos para avasallar los derechos de guionistas y autores argentinos”.




Oscar “Tato” Tabernise es guionista argentino -coautor de “poliladron”, “Maximo Corazón” y varias series televisivas- y Miembro de la Comisión Directiva de Argentores (Argentina)

LOS GUIONISTAS Y EL DERECHO DE AUTOR EN ARGENTINA

* La globalización y concentración de poderosos intereses económicos propugnan la abolición del derecho de autor considerando a la “obra” como mercancía.

Es público y notorio, y por lo tanto no necesita mayor provisión de datos para su fundamentación, que en nuestro mundo globalizado, las llamadas industrias culturales se concentran en cada vez menos y por lo tanto mas poderosas manos.
Estos grupos a los que solo les interesa el número final de su balance comercial no cesan de elaborar estrategias para eliminar todo aquello que atente contra la “productividad”.

Uno de los avances más importantes es la postura de los EEUU en la Organización Mundial de Comercio OMC, pretendiendo equiparar la producción de bienes culturales a cualquier otra producción de bienes y servicios.

Los riesgos que este implica están muy bien explicitados en la solicitada que el “Foro Para la Defensa de las Industrias Culturales de Buenos Aires” envió al Poder Ejecutivo y que se adjunta.

Pero el enemigo principal de los grandes productores de entretenimiento es el derecho del autor, que agrega un socio más que molesto a la mesa de reparto de las ganancias. Y pretenden abolir el Gran Derecho en aquellos países que se rigen por este y minimizar la importancia de autores y guionista en aquellos países que se rigen por la ley de copyright.

AMPARO

* Los autores argentinos se encuentran protegidos por la ley 11.### de Propiedad Intelectual que protege sus derechos. (reglamentada en 1934)

* Los autores argentinos cuentan con una única Sociedad de Gestión –y a la vez mutual- que defiende con bastante eficacia a “la obra” una vez publicada y a la vez garantiza la recaudación de sus ganancias.

Mediante el decreto ley 20.###/73 La ley Argentina reconoce a la Sociedad General de Autores de la Argentina (ARGENTORES) como única representante y administradora en el país de los derechos de autores nacionales y extranjeros.

Argentores, es una asociación civil de carácter profesional y mutual y tiene como fin: Además de administrar los derechos, el enaltecimiento de la producción del autor, la dignificación de su profesión, su representación, la recopilación y publicación de sus obras, la protección legal y la tutela jurídica.

DESAMPARO

* El continuo y constante avance legal de las productoras sobre los derechos “materiales” del autor que en la práctica implican similitudes con la ley de copyright.

Se sabe que hecha la ley hecha la trampa. Y de eso en Argentina sabemos bastante. Una multitud de abogados muy bien pagados se dedican día a día a buscar en la natural ambivalencia de ciertas palabras, grietas por donde imponer el punto de viste e interés de las grandes empresas, equiparando en la practica, la situación contractual de nuestro país con aquellos que se rigen por la ley de copyright.

Amparados en la división entre derechos morales y derechos económicos, los empresario imponen reglas de contratación que se convierten en cláusulas de los contratos que distorsionan o directamente ignoran la ley obligando a “cesión de derechos de por vida y para todo el universo”

* La falta de una asociación sindical que defienda el “trabajo” del autor en lugar de “la obra”

Como hemos visto Argentores es una Sociedad de Gestión que se ocupa y tiene como fin la defensa de la obra editada. Pero no es, ni sus estatutos lo permiten, un sindicato que pueda defender el trabajo del guionista. Ni puede detener abusos como por ejemplo que los productores obliguen a los autores que los incluyan en los registros como coautores y aun que directamente se arroguen la autoría total de la misma. Con lo cual la trampa se vuelve perfecta porque además Argentores termina defendiendo a su pesar los “derechos” de aquellos que se apropiaron de la obra. Dándose el lastimoso caso de que el socio con mas títulos estrenado en Argentina es el ex dueño de un canal de televisión que en su vida escribió mas que cartas y memos.

* La falta de conciencia sindical de algunos autores argentinos que sufren de la “ilusión de ser patrón” y no trabajadores de la cultura.

Paralelamente entre nuestras propias filas, existen aquellos que aun conservan la ilusión de ser los dueños de sus obras y que aun creen que “el autor” es una figura respetada por los empresarios. Quizás el reflejo de épocas gloriosas del teatro argentino de décadas atrás.

* La fragilidad de un trabajador individual frente a aquellos que puede brindar acceso o bloquear el acceso a las fuentes de trabajo.

Las oportunidades de trabajo no son muchas en Argentina y por lo tanto acceder a la difusión de una obra o simplemente a integrar un equipo de guionistas es escasa. Y cerrarse una puerta puede significar hasta un 25% menos de posibilidades de acceso al mercado, por ejemplo en televisión.

Esto hace que exista el temor de ingresar a una “lista negra virtual” -en realidad no existen como tal- pero el hecho de cargar con el mote de “conflictivo” en un canal o con productora de cine, puede significar que los demás productores no se arriesguen a contratar a quien lleva semejante estigma, porque en ellos si se establece el “espíritu de cuerpo” que nosotros, trabajadores individuales, tenemos escasamente.

CONCLUSION:

Por todo lo expresado anteriormente es evidente que el avance de las poderosas multinacionales encuentra cada vez menos escollos para avasallar los derechos de guionistas y autores argentinos.

Por lo que resulta imprescindible contar con herramientas que nos permita defender con mayor eficacia nuestro trabajo.

PROPUESTA

Más allá de la lucha que se establezca a nivel superestructural mediante las asociaciones como las que nos nuclea.

* Promover la creación de un sindicato de guionistas de cine, televisión y todo medio audiovisual. Que nos permita:

A) Ejercer una presión política y gremial.

B) Establecer relaciones con sindicatos afines para ofrecer un frente firme ante el avance de los dueños de las industrias culturales.

C) La defensa de los derechos “morales” y materiales de los guionistas en tanto trabajadores de la cultura.

D) La defensa de condiciones de trabajo óptimas antes y durante la creación y realización de la obra.

23/04/2005 17:44:14









Óscar “Tato” Tabernise, guionista argentino: “es evidente que el avance de las poderosas multinacionales encuentra cada vez menos escollos para avasallar los derechos de guionistas y autores argentinos”.




Oscar “Tato” Tabernise es guionista argentino -coautor de “poliladron”, “Maximo Corazón” y varias series televisivas- y Miembro de la Comisión Directiva de Argentores (Argentina)

LOS GUIONISTAS Y EL DERECHO DE AUTOR EN ARGENTINA

* La globalización y concentración de poderosos intereses económicos propugnan la abolición del derecho de autor considerando a la “obra” como mercancía.

Es público y notorio, y por lo tanto no necesita mayor provisión de datos para su fundamentación, que en nuestro mundo globalizado, las llamadas industrias culturales se concentran en cada vez menos y por lo tanto mas poderosas manos.
Estos grupos a los que solo les interesa el número final de su balance comercial no cesan de elaborar estrategias para eliminar todo aquello que atente contra la “productividad”.

Uno de los avances más importantes es la postura de los EEUU en la Organización Mundial de Comercio OMC, pretendiendo equiparar la producción de bienes culturales a cualquier otra producción de bienes y servicios.

Los riesgos que este implica están muy bien explicitados en la solicitada que el “Foro Para la Defensa de las Industrias Culturales de Buenos Aires” envió al Poder Ejecutivo y que se adjunta.

Pero el enemigo principal de los grandes productores de entretenimiento es el derecho del autor, que agrega un socio más que molesto a la mesa de reparto de las ganancias. Y pretenden abolir el Gran Derecho en aquellos países que se rigen por este y minimizar la importancia de autores y guionista en aquellos países que se rigen por la ley de copyright.

AMPARO

* Los autores argentinos se encuentran protegidos por la ley 11.### de Propiedad Intelectual que protege sus derechos. (reglamentada en 1934)

* Los autores argentinos cuentan con una única Sociedad de Gestión –y a la vez mutual- que defiende con bastante eficacia a “la obra” una vez publicada y a la vez garantiza la recaudación de sus ganancias.

Mediante el decreto ley 20.###/73 La ley Argentina reconoce a la Sociedad General de Autores de la Argentina (ARGENTORES) como única representante y administradora en el país de los derechos de autores nacionales y extranjeros.

Argentores, es una asociación civil de carácter profesional y mutual y tiene como fin: Además de administrar los derechos, el enaltecimiento de la producción del autor, la dignificación de su profesión, su representación, la recopilación y publicación de sus obras, la protección legal y la tutela jurídica.

DESAMPARO

* El continuo y constante avance legal de las productoras sobre los derechos “materiales” del autor que en la práctica implican similitudes con la ley de copyright.

Se sabe que hecha la ley hecha la trampa. Y de eso en Argentina sabemos bastante. Una multitud de abogados muy bien pagados se dedican día a día a buscar en la natural ambivalencia de ciertas palabras, grietas por donde imponer el punto de viste e interés de las grandes empresas, equiparando en la practica, la situación contractual de nuestro país con aquellos que se rigen por la ley de copyright.

Amparados en la división entre derechos morales y derechos económicos, los empresario imponen reglas de contratación que se convierten en cláusulas de los contratos que distorsionan o directamente ignoran la ley obligando a “cesión de derechos de por vida y para todo el universo”

* La falta de una asociación sindical que defienda el “trabajo” del autor en lugar de “la obra”

Como hemos visto Argentores es una Sociedad de Gestión que se ocupa y tiene como fin la defensa de la obra editada. Pero no es, ni sus estatutos lo permiten, un sindicato que pueda defender el trabajo del guionista. Ni puede detener abusos como por ejemplo que los productores obliguen a los autores que los incluyan en los registros como coautores y aun que directamente se arroguen la autoría total de la misma. Con lo cual la trampa se vuelve perfecta porque además Argentores termina defendiendo a su pesar los “derechos” de aquellos que se apropiaron de la obra. Dándose el lastimoso caso de que el socio con mas títulos estrenado en Argentina es el ex dueño de un canal de televisión que en su vida escribió mas que cartas y memos.

* La falta de conciencia sindical de algunos autores argentinos que sufren de la “ilusión de ser patrón” y no trabajadores de la cultura.

Paralelamente entre nuestras propias filas, existen aquellos que aun conservan la ilusión de ser los dueños de sus obras y que aun creen que “el autor” es una figura respetada por los empresarios. Quizás el reflejo de épocas gloriosas del teatro argentino de décadas atrás.

* La fragilidad de un trabajador individual frente a aquellos que puede brindar acceso o bloquear el acceso a las fuentes de trabajo.

Las oportunidades de trabajo no son muchas en Argentina y por lo tanto acceder a la difusión de una obra o simplemente a integrar un equipo de guionistas es escasa. Y cerrarse una puerta puede significar hasta un 25% menos de posibilidades de acceso al mercado, por ejemplo en televisión.

Esto hace que exista el temor de ingresar a una “lista negra virtual” -en realidad no existen como tal- pero el hecho de cargar con el mote de “conflictivo” en un canal o con productora de cine, puede significar que los demás productores no se arriesguen a contratar a quien lleva semejante estigma, porque en ellos si se establece el “espíritu de cuerpo” que nosotros, trabajadores individuales, tenemos escasamente.

CONCLUSION:

Por todo lo expresado anteriormente es evidente que el avance de las poderosas multinacionales encuentra cada vez menos escollos para avasallar los derechos de guionistas y autores argentinos.

Por lo que resulta imprescindible contar con herramientas que nos permita defender con mayor eficacia nuestro trabajo.

PROPUESTA

Más allá de la lucha que se establezca a nivel superestructural mediante las asociaciones como las que nos nuclea.

* Promover la creación de un sindicato de guionistas de cine, televisión y todo medio audiovisual. Que nos permita:

A) Ejercer una presión política y gremial.

B) Establecer relaciones con sindicatos afines para ofrecer un frente firme ante el avance de los dueños de las industrias culturales.

C) La defensa de los derechos “morales” y materiales de los guionistas en tanto trabajadores de la cultura.

D) La defensa de condiciones de trabajo óptimas antes y durante la creación y realización de la obra.

23/04/2005 17:44:14









Óscar “Tato” Tabernise, guionista argentino: “es evidente que el avance de las poderosas multinacionales encuentra cada vez menos escollos para avasallar los derechos de guionistas y autores argentinos”.




Oscar “Tato” Tabernise es guionista argentino -coautor de “poliladron”, “Maximo Corazón” y varias series televisivas- y Miembro de la Comisión Directiva de Argentores (Argentina)

LOS GUIONISTAS Y EL DERECHO DE AUTOR EN ARGENTINA

* La globalización y concentración de poderosos intereses económicos propugnan la abolición del derecho de autor considerando a la “obra” como mercancía.

Es público y notorio, y por lo tanto no necesita mayor provisión de datos para su fundamentación, que en nuestro mundo globalizado, las llamadas industrias culturales se concentran en cada vez menos y por lo tanto mas poderosas manos.
Estos grupos a los que solo les interesa el número final de su balance comercial no cesan de elaborar estrategias para eliminar todo aquello que atente contra la “productividad”.

Uno de los avances más importantes es la postura de los EEUU en la Organización Mundial de Comercio OMC, pretendiendo equiparar la producción de bienes culturales a cualquier otra producción de bienes y servicios.

Los riesgos que este implica están muy bien explicitados en la solicitada que el “Foro Para la Defensa de las Industrias Culturales de Buenos Aires” envió al Poder Ejecutivo y que se adjunta.

Pero el enemigo principal de los grandes productores de entretenimiento es el derecho del autor, que agrega un socio más que molesto a la mesa de reparto de las ganancias. Y pretenden abolir el Gran Derecho en aquellos países que se rigen por este y minimizar la importancia de autores y guionista en aquellos países que se rigen por la ley de copyright.

AMPARO

* Los autores argentinos se encuentran protegidos por la ley 11.### de Propiedad Intelectual que protege sus derechos. (reglamentada en 1934)

* Los autores argentinos cuentan con una única Sociedad de Gestión –y a la vez mutual- que defiende con bastante eficacia a “la obra” una vez publicada y a la vez garantiza la recaudación de sus ganancias.

Mediante el decreto ley 20.###/73 La ley Argentina reconoce a la Sociedad General de Autores de la Argentina (ARGENTORES) como única representante y administradora en el país de los derechos de autores nacionales y extranjeros.

Argentores, es una asociación civil de carácter profesional y mutual y tiene como fin: Además de administrar los derechos, el enaltecimiento de la producción del autor, la dignificación de su profesión, su representación, la recopilación y publicación de sus obras, la protección legal y la tutela jurídica.

DESAMPARO

* El continuo y constante avance legal de las productoras sobre los derechos “materiales” del autor que en la práctica implican similitudes con la ley de copyright.

Se sabe que hecha la ley hecha la trampa. Y de eso en Argentina sabemos bastante. Una multitud de abogados muy bien pagados se dedican día a día a buscar en la natural ambivalencia de ciertas palabras, grietas por donde imponer el punto de viste e interés de las grandes empresas, equiparando en la practica, la situación contractual de nuestro país con aquellos que se rigen por la ley de copyright.

Amparados en la división entre derechos morales y derechos económicos, los empresario imponen reglas de contratación que se convierten en cláusulas de los contratos que distorsionan o directamente ignoran la ley obligando a “cesión de derechos de por vida y para todo el universo”

* La falta de una asociación sindical que defienda el “trabajo” del autor en lugar de “la obra”

Como hemos visto Argentores es una Sociedad de Gestión que se ocupa y tiene como fin la defensa de la obra editada. Pero no es, ni sus estatutos lo permiten, un sindicato que pueda defender el trabajo del guionista. Ni puede detener abusos como por ejemplo que los productores obliguen a los autores que los incluyan en los registros como coautores y aun que directamente se arroguen la autoría total de la misma. Con lo cual la trampa se vuelve perfecta porque además Argentores termina defendiendo a su pesar los “derechos” de aquellos que se apropiaron de la obra. Dándose el lastimoso caso de que el socio con mas títulos estrenado en Argentina es el ex dueño de un canal de televisión que en su vida escribió mas que cartas y memos.

* La falta de conciencia sindical de algunos autores argentinos que sufren de la “ilusión de ser patrón” y no trabajadores de la cultura.

Paralelamente entre nuestras propias filas, existen aquellos que aun conservan la ilusión de ser los dueños de sus obras y que aun creen que “el autor” es una figura respetada por los empresarios. Quizás el reflejo de épocas gloriosas del teatro argentino de décadas atrás.

* La fragilidad de un trabajador individual frente a aquellos que puede brindar acceso o bloquear el acceso a las fuentes de trabajo.

Las oportunidades de trabajo no son muchas en Argentina y por lo tanto acceder a la difusión de una obra o simplemente a integrar un equipo de guionistas es escasa. Y cerrarse una puerta puede significar hasta un 25% menos de posibilidades de acceso al mercado, por ejemplo en televisión.

Esto hace que exista el temor de ingresar a una “lista negra virtual” -en realidad no existen como tal- pero el hecho de cargar con el mote de “conflictivo” en un canal o con productora de cine, puede significar que los demás productores no se arriesguen a contratar a quien lleva semejante estigma, porque en ellos si se establece el “espíritu de cuerpo” que nosotros, trabajadores individuales, tenemos escasamente.

CONCLUSION:

Por todo lo expresado anteriormente es evidente que el avance de las poderosas multinacionales encuentra cada vez menos escollos para avasallar los derechos de guionistas y autores argentinos.

Por lo que resulta imprescindible contar con herramientas que nos permita defender con mayor eficacia nuestro trabajo.

PROPUESTA

Más allá de la lucha que se establezca a nivel superestructural mediante las asociaciones como las que nos nuclea.

* Promover la creación de un sindicato de guionistas de cine, televisión y todo medio audiovisual. Que nos permita:

A) Ejercer una presión política y gremial.

B) Establecer relaciones con sindicatos afines para ofrecer un frente firme ante el avance de los dueños de las industrias culturales.

C) La defensa de los derechos “morales” y materiales de los guionistas en tanto trabajadores de la cultura.

D) La defensa de condiciones de trabajo óptimas antes y durante la creación y realización de la obra.

23/04/2005 17:44:14









Óscar “Tato” Tabernise, guionista argentino: “es evidente que el avance de las poderosas multinacionales encuentra cada vez menos escollos para avasallar los derechos de guionistas y autores argentinos”.




Oscar “Tato” Tabernise es guionista argentino -coautor de “poliladron”, “Maximo Corazón” y varias series televisivas- y Miembro de la Comisión Directiva de Argentores (Argentina)

LOS GUIONISTAS Y EL DERECHO DE AUTOR EN ARGENTINA

* La globalización y concentración de poderosos intereses económicos propugnan la abolición del derecho de autor considerando a la “obra” como mercancía.

Es público y notorio, y por lo tanto no necesita mayor provisión de datos para su fundamentación, que en nuestro mundo globalizado, las llamadas industrias culturales se concentran en cada vez menos y por lo tanto mas poderosas manos.
Estos grupos a los que solo les interesa el número final de su balance comercial no cesan de elaborar estrategias para eliminar todo aquello que atente contra la “productividad”.

Uno de los avances más importantes es la postura de los EEUU en la Organización Mundial de Comercio OMC, pretendiendo equiparar la producción de bienes culturales a cualquier otra producción de bienes y servicios.

Los riesgos que este implica están muy bien explicitados en la solicitada que el “Foro Para la Defensa de las Industrias Culturales de Buenos Aires” envió al Poder Ejecutivo y que se adjunta.

Pero el enemigo principal de los grandes productores de entretenimiento es el derecho del autor, que agrega un socio más que molesto a la mesa de reparto de las ganancias. Y pretenden abolir el Gran Derecho en aquellos países que se rigen por este y minimizar la importancia de autores y guionista en aquellos países que se rigen por la ley de copyright.

AMPARO

* Los autores argentinos se encuentran protegidos por la ley 11.### de Propiedad Intelectual que protege sus derechos. (reglamentada en 1934)

* Los autores argentinos cuentan con una única Sociedad de Gestión –y a la vez mutual- que defiende con bastante eficacia a “la obra” una vez publicada y a la vez garantiza la recaudación de sus ganancias.

Mediante el decreto ley 20.###/73 La ley Argentina reconoce a la Sociedad General de Autores de la Argentina (ARGENTORES) como única representante y administradora en el país de los derechos de autores nacionales y extranjeros.

Argentores, es una asociación civil de carácter profesional y mutual y tiene como fin: Además de administrar los derechos, el enaltecimiento de la producción del autor, la dignificación de su profesión, su representación, la recopilación y publicación de sus obras, la protección legal y la tutela jurídica.

DESAMPARO

* El continuo y constante avance legal de las productoras sobre los derechos “materiales” del autor que en la práctica implican similitudes con la ley de copyright.

Se sabe que hecha la ley hecha la trampa. Y de eso en Argentina sabemos bastante. Una multitud de abogados muy bien pagados se dedican día a día a buscar en la natural ambivalencia de ciertas palabras, grietas por donde imponer el punto de viste e interés de las grandes empresas, equiparando en la practica, la situación contractual de nuestro país con aquellos que se rigen por la ley de copyright.

Amparados en la división entre derechos morales y derechos económicos, los empresario imponen reglas de contratación que se convierten en cláusulas de los contratos que distorsionan o directamente ignoran la ley obligando a “cesión de derechos de por vida y para todo el universo”

* La falta de una asociación sindical que defienda el “trabajo” del autor en lugar de “la obra”

Como hemos visto Argentores es una Sociedad de Gestión que se ocupa y tiene como fin la defensa de la obra editada. Pero no es, ni sus estatutos lo permiten, un sindicato que pueda defender el trabajo del guionista. Ni puede detener abusos como por ejemplo que los productores obliguen a los autores que los incluyan en los registros como coautores y aun que directamente se arroguen la autoría total de la misma. Con lo cual la trampa se vuelve perfecta porque además Argentores termina defendiendo a su pesar los “derechos” de aquellos que se apropiaron de la obra. Dándose el lastimoso caso de que el socio con mas títulos estrenado en Argentina es el ex dueño de un canal de televisión que en su vida escribió mas que cartas y memos.

* La falta de conciencia sindical de algunos autores argentinos que sufren de la “ilusión de ser patrón” y no trabajadores de la cultura.

Paralelamente entre nuestras propias filas, existen aquellos que aun conservan la ilusión de ser los dueños de sus obras y que aun creen que “el autor” es una figura respetada por los empresarios. Quizás el reflejo de épocas gloriosas del teatro argentino de décadas atrás.

* La fragilidad de un trabajador individual frente a aquellos que puede brindar acceso o bloquear el acceso a las fuentes de trabajo.

Las oportunidades de trabajo no son muchas en Argentina y por lo tanto acceder a la difusión de una obra o simplemente a integrar un equipo de guionistas es escasa. Y cerrarse una puerta puede significar hasta un 25% menos de posibilidades de acceso al mercado, por ejemplo en televisión.

Esto hace que exista el temor de ingresar a una “lista negra virtual” -en realidad no existen como tal- pero el hecho de cargar con el mote de “conflictivo” en un canal o con productora de cine, puede significar que los demás productores no se arriesguen a contratar a quien lleva semejante estigma, porque en ellos si se establece el “espíritu de cuerpo” que nosotros, trabajadores individuales, tenemos escasamente.

CONCLUSION:

Por todo lo expresado anteriormente es evidente que el avance de las poderosas multinacionales encuentra cada vez menos escollos para avasallar los derechos de guionistas y autores argentinos.

Por lo que resulta imprescindible contar con herramientas que nos permita defender con mayor eficacia nuestro trabajo.

PROPUESTA

Más allá de la lucha que se establezca a nivel superestructural mediante las asociaciones como las que nos nuclea.

* Promover la creación de un sindicato de guionistas de cine, televisión y todo medio audiovisual. Que nos permita:

A) Ejercer una presión política y gremial.

B) Establecer relaciones con sindicatos afines para ofrecer un frente firme ante el avance de los dueños de las industrias culturales.

C) La defensa de los derechos “morales” y materiales de los guionistas en tanto trabajadores de la cultura.

D) La defensa de condiciones de trabajo óptimas antes y durante la creación y realización de la obra.

23/04/2005 17:44:14









Óscar “Tato” Tabernise, guionista argentino: “es evidente que el avance de las poderosas multinacionales encuentra cada vez menos escollos para avasallar los derechos de guionistas y autores argentinos”.




Oscar “Tato” Tabernise es guionista argentino -coautor de “poliladron”, “Maximo Corazón” y varias series televisivas- y Miembro de la Comisión Directiva de Argentores (Argentina)

LOS GUIONISTAS Y EL DERECHO DE AUTOR EN ARGENTINA

* La globalización y concentración de poderosos intereses económicos propugnan la abolición del derecho de autor considerando a la “obra” como mercancía.

Es público y notorio, y por lo tanto no necesita mayor provisión de datos para su fundamentación, que en nuestro mundo globalizado, las llamadas industrias culturales se concentran en cada vez menos y por lo tanto mas poderosas manos.
Estos grupos a los que solo les interesa el número final de su balance comercial no cesan de elaborar estrategias para eliminar todo aquello que atente contra la “productividad”.

Uno de los avances más importantes es la postura de los EEUU en la Organización Mundial de Comercio OMC, pretendiendo equiparar la producción de bienes culturales a cualquier otra producción de bienes y servicios.

Los riesgos que este implica están muy bien explicitados en la solicitada que el “Foro Para la Defensa de las Industrias Culturales de Buenos Aires” envió al Poder Ejecutivo y que se adjunta.

Pero el enemigo principal de los grandes productores de entretenimiento es el derecho del autor, que agrega un socio más que molesto a la mesa de reparto de las ganancias. Y pretenden abolir el Gran Derecho en aquellos países que se rigen por este y minimizar la importancia de autores y guionista en aquellos países que se rigen por la ley de copyright.

AMPARO

* Los autores argentinos se encuentran protegidos por la ley 11.### de Propiedad Intelectual que protege sus derechos. (reglamentada en 1934)

* Los autores argentinos cuentan con una única Sociedad de Gestión –y a la vez mutual- que defiende con bastante eficacia a “la obra” una vez publicada y a la vez garantiza la recaudación de sus ganancias.

Mediante el decreto ley 20.###/73 La ley Argentina reconoce a la Sociedad General de Autores de la Argentina (ARGENTORES) como única representante y administradora en el país de los derechos de autores nacionales y extranjeros.

Argentores, es una asociación civil de carácter profesional y mutual y tiene como fin: Además de administrar los derechos, el enaltecimiento de la producción del autor, la dignificación de su profesión, su representación, la recopilación y publicación de sus obras, la protección legal y la tutela jurídica.

DESAMPARO

* El continuo y constante avance legal de las productoras sobre los derechos “materiales” del autor que en la práctica implican similitudes con la ley de copyright.

Se sabe que hecha la ley hecha la trampa. Y de eso en Argentina sabemos bastante. Una multitud de abogados muy bien pagados se dedican día a día a buscar en la natural ambivalencia de ciertas palabras, grietas por donde imponer el punto de viste e interés de las grandes empresas, equiparando en la practica, la situación contractual de nuestro país con aquellos que se rigen por la ley de copyright.

Amparados en la división entre derechos morales y derechos económicos, los empresario imponen reglas de contratación que se convierten en cláusulas de los contratos que distorsionan o directamente ignoran la ley obligando a “cesión de derechos de por vida y para todo el universo”

* La falta de una asociación sindical que defienda el “trabajo” del autor en lugar de “la obra”

Como hemos visto Argentores es una Sociedad de Gestión que se ocupa y tiene como fin la defensa de la obra editada. Pero no es, ni sus estatutos lo permiten, un sindicato que pueda defender el trabajo del guionista. Ni puede detener abusos como por ejemplo que los productores obliguen a los autores que los incluyan en los registros como coautores y aun que directamente se arroguen la autoría total de la misma. Con lo cual la trampa se vuelve perfecta porque además Argentores termina defendiendo a su pesar los “derechos” de aquellos que se apropiaron de la obra. Dándose el lastimoso caso de que el socio con mas títulos estrenado en Argentina es el ex dueño de un canal de televisión que en su vida escribió mas que cartas y memos.

* La falta de conciencia sindical de algunos autores argentinos que sufren de la “ilusión de ser patrón” y no trabajadores de la cultura.

Paralelamente entre nuestras propias filas, existen aquellos que aun conservan la ilusión de ser los dueños de sus obras y que aun creen que “el autor” es una figura respetada por los empresarios. Quizás el reflejo de épocas gloriosas del teatro argentino de décadas atrás.

* La fragilidad de un trabajador individual frente a aquellos que puede brindar acceso o bloquear el acceso a las fuentes de trabajo.

Las oportunidades de trabajo no son muchas en Argentina y por lo tanto acceder a la difusión de una obra o simplemente a integrar un equipo de guionistas es escasa. Y cerrarse una puerta puede significar hasta un 25% menos de posibilidades de acceso al mercado, por ejemplo en televisión.

Esto hace que exista el temor de ingresar a una “lista negra virtual” -en realidad no existen como tal- pero el hecho de cargar con el mote de “conflictivo” en un canal o con productora de cine, puede significar que los demás productores no se arriesguen a contratar a quien lleva semejante estigma, porque en ellos si se establece el “espíritu de cuerpo” que nosotros, trabajadores individuales, tenemos escasamente.

CONCLUSION:

Por todo lo expresado anteriormente es evidente que el avance de las poderosas multinacionales encuentra cada vez menos escollos para avasallar los derechos de guionistas y autores argentinos.

Por lo que resulta imprescindible contar con herramientas que nos permita defender con mayor eficacia nuestro trabajo.

PROPUESTA

Más allá de la lucha que se establezca a nivel superestructural mediante las asociaciones como las que nos nuclea.

* Promover la creación de un sindicato de guionistas de cine, televisión y todo medio audiovisual. Que nos permita:

A) Ejercer una presión política y gremial.

B) Establecer relaciones con sindicatos afines para ofrecer un frente firme ante el avance de los dueños de las industrias culturales.

C) La defensa de los derechos “morales” y materiales de los guionistas en tanto trabajadores de la cultura.

D) La defensa de condiciones de trabajo óptimas antes y durante la creación y realización de la obra.

23/04/2005 17:44:14









Óscar “Tato” Tabernise, guionista argentino: “es evidente que el avance de las poderosas multinacionales encuentra cada vez menos escollos para avasallar los derechos de guionistas y autores argentinos”.




Oscar “Tato” Tabernise es guionista argentino -coautor de “poliladron”, “Maximo Corazón” y varias series televisivas- y Miembro de la Comisión Directiva de Argentores (Argentina)

LOS GUIONISTAS Y EL DERECHO DE AUTOR EN ARGENTINA

* La globalización y concentración de poderosos intereses económicos propugnan la abolición del derecho de autor considerando a la “obra” como mercancía.

Es público y notorio, y por lo tanto no necesita mayor provisión de datos para su fundamentación, que en nuestro mundo globalizado, las llamadas industrias culturales se concentran en cada vez menos y por lo tanto mas poderosas manos.
Estos grupos a los que solo les interesa el número final de su balance comercial no cesan de elaborar estrategias para eliminar todo aquello que atente contra la “productividad”.

Uno de los avances más importantes es la postura de los EEUU en la Organización Mundial de Comercio OMC, pretendiendo equiparar la producción de bienes culturales a cualquier otra producción de bienes y servicios.

Los riesgos que este implica están muy bien explicitados en la solicitada que el “Foro Para la Defensa de las Industrias Culturales de Buenos Aires” envió al Poder Ejecutivo y que se adjunta.

Pero el enemigo principal de los grandes productores de entretenimiento es el derecho del autor, que agrega un socio más que molesto a la mesa de reparto de las ganancias. Y pretenden abolir el Gran Derecho en aquellos países que se rigen por este y minimizar la importancia de autores y guionista en aquellos países que se rigen por la ley de copyright.

AMPARO

* Los autores argentinos se encuentran protegidos por la ley 11.### de Propiedad Intelectual que protege sus derechos. (reglamentada en 1934)

* Los autores argentinos cuentan con una única Sociedad de Gestión –y a la vez mutual- que defiende con bastante eficacia a “la obra” una vez publicada y a la vez garantiza la recaudación de sus ganancias.

Mediante el decreto ley 20.###/73 La ley Argentina reconoce a la Sociedad General de Autores de la Argentina (ARGENTORES) como única representante y administradora en el país de los derechos de autores nacionales y extranjeros.

Argentores, es una asociación civil de carácter profesional y mutual y tiene como fin: Además de administrar los derechos, el enaltecimiento de la producción del autor, la dignificación de su profesión, su representación, la recopilación y publicación de sus obras, la protección legal y la tutela jurídica.

DESAMPARO

* El continuo y constante avance legal de las productoras sobre los derechos “materiales” del autor que en la práctica implican similitudes con la ley de copyright.

Se sabe que hecha la ley hecha la trampa. Y de eso en Argentina sabemos bastante. Una multitud de abogados muy bien pagados se dedican día a día a buscar en la natural ambivalencia de ciertas palabras, grietas por donde imponer el punto de viste e interés de las grandes empresas, equiparando en la practica, la situación contractual de nuestro país con aquellos que se rigen por la ley de copyright.

Amparados en la división entre derechos morales y derechos económicos, los empresario imponen reglas de contratación que se convierten en cláusulas de los contratos que distorsionan o directamente ignoran la ley obligando a “cesión de derechos de por vida y para todo el universo”

* La falta de una asociación sindical que defienda el “trabajo” del autor en lugar de “la obra”

Como hemos visto Argentores es una Sociedad de Gestión que se ocupa y tiene como fin la defensa de la obra editada. Pero no es, ni sus estatutos lo permiten, un sindicato que pueda defender el trabajo del guionista. Ni puede detener abusos como por ejemplo que los productores obliguen a los autores que los incluyan en los registros como coautores y aun que directamente se arroguen la autoría total de la misma. Con lo cual la trampa se vuelve perfecta porque además Argentores termina defendiendo a su pesar los “derechos” de aquellos que se apropiaron de la obra. Dándose el lastimoso caso de que el socio con mas títulos estrenado en Argentina es el ex dueño de un canal de televisión que en su vida escribió mas que cartas y memos.

* La falta de conciencia sindical de algunos autores argentinos que sufren de la “ilusión de ser patrón” y no trabajadores de la cultura.

Paralelamente entre nuestras propias filas, existen aquellos que aun conservan la ilusión de ser los dueños de sus obras y que aun creen que “el autor” es una figura respetada por los empresarios. Quizás el reflejo de épocas gloriosas del teatro argentino de décadas atrás.

* La fragilidad de un trabajador individual frente a aquellos que puede brindar acceso o bloquear el acceso a las fuentes de trabajo.

Las oportunidades de trabajo no son muchas en Argentina y por lo tanto acceder a la difusión de una obra o simplemente a integrar un equipo de guionistas es escasa. Y cerrarse una puerta puede significar hasta un 25% menos de posibilidades de acceso al mercado, por ejemplo en televisión.

Esto hace que exista el temor de ingresar a una “lista negra virtual” -en realidad no existen como tal- pero el hecho de cargar con el mote de “conflictivo” en un canal o con productora de cine, puede significar que los demás productores no se arriesguen a contratar a quien lleva semejante estigma, porque en ellos si se establece el “espíritu de cuerpo” que nosotros, trabajadores individuales, tenemos escasamente.

CONCLUSION:

Por todo lo expresado anteriormente es evidente que el avance de las poderosas multinacionales encuentra cada vez menos escollos para avasallar los derechos de guionistas y autores argentinos.

Por lo que resulta imprescindible contar con herramientas que nos permita defender con mayor eficacia nuestro trabajo.

PROPUESTA

Más allá de la lucha que se establezca a nivel superestructural mediante las asociaciones como las que nos nuclea.

* Promover la creación de un sindicato de guionistas de cine, televisión y todo medio audiovisual. Que nos permita:

A) Ejercer una presión política y gremial.

B) Establecer relaciones con sindicatos afines para ofrecer un frente firme ante el avance de los dueños de las industrias culturales.

C) La defensa de los derechos “morales” y materiales de los guionistas en tanto trabajadores de la cultura.

D) La defensa de condiciones de trabajo óptimas antes y durante la creación y realización de la obra.

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