Sábado, 10 de Diciembre de 2016

Opiniones sobre Bienvenido Sr. Mayer (3)

  • Lunes, 03 de Octubre de 2005Bienvenido Sr. Mayer

    Roberto (9)

    Enfrentar el presente regresando y recuperando el pasado,camino doloroso y necesario a traves de un texto admirable,plasmado por una soberbia direccion y actuacion,constituye el pilar de uno de los mejores espectaculos de la escena porteña.
    Terminado el mismo,despues de un prolongado aplauso,el publico se queda petrificado,no se mueve de sus asientos,aunque algunos se aproximan al escenario y lo transitan ,intentando vanamente ocupar el espacio de una historia,que aun es presente y de la que no se puede tomar distancia.
    Obra conmovedora,que merece mayor difusion,porque no demos olvidar y porque el ayer es hoy.
  • Domingo, 15 de Mayo de 2005Bienvenido Sr. Mayer

    Marta (12)

    Muy buena “Bienvenido Sr. Mayer”.
    Dice, entre otras cosas, Juan Freund en el programa de mano que un día le llegó el momento de hacer el peregrinaje hacia su historia, el peregrinaje hacia la memoria de los suyos. El viaje lo inicia revolviendo cajas con viejas fotografías. Esta aventura hacia la Alemania “Sepia” será la que disparará el texto.
    Hoy es domingo 15 de mayo. Hace unas horas que vi la obra. No hay suficiente distancia todavía para dar mi opinión.
    La escribo igual porque con algunas obras la distancia no se logra nunca. Tal vez tampoco la deseo.
    He leído sobre el exterminio, he visto películas. Siempre el malestar, ese cerrar los ojos ante algo que guarda y encapsula lo siniestro, haciendo insoportable el acercamiento racional.
    En este caso he sentido la conmoción de la vivencia. Sentí que estaba ahí, que ese intenso contacto emocional me ofrecía una exposición viva de la que tenía que dar cuenta con mi cuerpo afectado. Mi cuerpo se hacía “testimonio”.
    Ya de entrada, la escasa iluminación de la puesta muestra un gran archivo. En sus estantes adivino objetos apilados. Todavía no sé qué son. Cuando la luz se va intensificando veo que eso que no distinguía eran zapatos y carteras y libros apilados. Objetos sin dueño, despojados de su historia. Metáfora a la vez de cuerpos desnudos, muertos y apilados.
    Muy pronto una gran puerta se abre (la abre ‘la inocencia’) y empieza junto a Pedro -el protagonista- nuestro viaje hacia otro tiempo y otro espacio. También se vuelve en referencia dolorosa hacia el presente de nuestros desaparecidos. Las épocas se alternan: la Alemania actual junto a aquélla de la persecución y la muerte.
    El dinamismo de las escenas, los diseños que componen, las figuras que forman los cuerpos de los actores señalan la plasticidad de la puesta. Por ejemplo, no entiendo cómo Isaac Fain el actor que encarna a Pedro logra hacerme creer que es un niño que juega, que se sienta en su pupitre, que se ríe con otros niños.
    Cómo se logra además –pienso ahora- que yo que nunca oí el Kadish, que ni sabía que consistía en una oración fúnebre en arameo, haya podido casi aprehender lo sagrado que transmite.
    Copio algo acá en arameo. La traducción no logra la musicalidad ni da cuenta del sentimiento que genera:
    Itgadal veitkadash sheme raba, bealma...
    Veo que la escritura tampoco se acerca.
    Tiene que haber una voz que ore y un espectador que escuche.
    Es una experiencia fuertemente emocional. Creo que es bueno compartirla.
    Marta H. López
  • Miércoles, 13 de Abril de 2005Bienvenido Sr. Mayer

    Pablo (39)

    Marcove demuestra una vez mas ser uno de los mejores directores de teatro, su arte es impecable, su capacidad para transmitir imagenes, sensaciones, emociones, estados de animo es perfecta.
    El teatro necesita de artitas como el y no tanta basura dando vuelta por ahi.
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