Jueves, 08 de Diciembre de 2016

Opiniones sobre El entrepiso (2)

  • Viernes, 25 de Marzo de 2005El entrepiso

    Ana (3)

    Me parece éste un medio óptimo para el debate y el análisis crítico. Y formidable para la polémica. Estoy terminando Letras, especialmente atenta al estudio de la dramaturgia como género y parte histórica de la literatura. Me interesó ver este espectáculo dado que el autor en el diario Página 12 lo promocionó como un directo eslabón con la poética de la generación beat. Sin embargo nada de esto, salvo la pobre referencia de un personaje que se droga, sucede en la obra. La poética construida por Kerouak, Ferlinghetti, Guinsberg (el texto tiene la banalidad de citarlo, pero también cita a Becket o Shakeaspeare, cayendo en una referencialidad que por dispersa proclama insignificancia), y el resto de poetas y novelistas de la generación Beat estableció, además de rupturas formales, un nuevo relato interno acerca de un comportamiento social y psicológico profundamente existencial y liberador. En El entrepiso nada de esto sucede, y sólo puede verse caos y delirio llenos de un palabrerío que se redime apenas del aburrimiento sólo gracias a la entrega actoral. Pero ni aún de esta forma deja el texto de ser irritante, en la medida que se sabe, pretende exponerse como escrito por un poeta Beat. Suena irritante e irrisorio. Hasta aquí sólo frustración para mí. De todos modos lo que sí me resultó interesante es que me permitió profundizar acerca del viejo debate acerca de cuándo un texto es pobremente literario, y cuánto hay, en cambio, de alta literatura en las grandes obras teatrales. El Entrepiso es un claro ejemplo que se opone, por inexistentes leyes internas de construcción, por error de planteo, por caos estilístico, por ausencia de conflictividad, por exceso de pretensión informativa (que como siempre en estos casos logra su opuesto, es decir no narrar), al teatro. Es un texto tedioso y remanidamente literario al que los actores luchan por convertir en materia teatral. Un grupo de actores estupendos que aún así no pueden lograr que esos textos escapen de su escritura forzada. Es muy bella la puesta, pero nuevamente, la asusencia de teatralidad de las palabras la incapacintan para transformarse en vivenciales. Es un espectáculo raro, bien hecho, bien actuado, y sin embargo uno no puede dejar de preguntarse al salir del teatro: ¿qué vi, y cuál fue su sentido?; y más extraño todavía es preguntarse: ¿por qué dedicaron tanto esfuerzo creativo actores, director, iluminador, en un material imposible? Y finalmente una última pregunta: ¿qué leyó el jurado de Proteatro al decidir otorgarle un subsidio (dinero que pertenece a la comunidad) a un autor norteamericano, que obviamente desconoce las reglas más elementales de construcción dramática, aún para intentar romperlas? ¿No hay dramaturgos argentinos con el talento y el saber suficiente como para merecer este subsidio?
    Ana Laura Romano
    Cátedra Viñas
  • Lunes, 21 de Marzo de 2005El entrepiso

    Pablo (39)

    Muy interesante el texto, de las actuaciones destaco muy especialmente a Teresa Murias, muy impactante su actuaciòn, me conmoviò mucho y sobresale mucho del resto de actores que muy poco aportan.
  • 1




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