Lunes, 05 de Diciembre de 2016

Opiniones sobre Despierta corazón dormido / Frida

  • Viernes, 18 de Diciembre de 2015Despierta corazón dormido / Frida

    Nicolás (6)

    En 'Despierta Corazón Dormido' hay una Frida que está viva es locuaz, bella, talentosa. Irónica a veces, frontal, cruda, sensible, blanda. Mujer, leona y colibrí. Todo es extremo, camaleónico, exquisito, con un sentido del humor que se alimenta del público y de las desgracias propias.
    La música es sacra, ancestral, salvaje y misteriosa. Las melodías comienzan suave, con un ritmo que se mete adentro de uno y luego se expande por toda la sala. La luz es como el interior de Frida, un relampagueo, un oasis lumínico, un cuadro a media sombra. Los tejidos, los colores, todo está rodeado y construido desde la belleza; no hay otra palabra, ni para la obra ni para Camila, su hacedora.
    Camila tiene magnetismo, nos agarra con sus brazos, nos cobija, nos canta, nos cuenta cosas del amor, de las penas de un alma y al terminar nos devuelve vulnerables a las butacas. Tiene la capacidad de llevarnos por distintos paisajes donde reina el silencio que da lugar a las más pura manifestación artística: su teatralidad. No necesita afectarse; el arte de la declamación, lo meramente teatral van delante de ella. Su única tarea es dejarse atravesar por esas palabras que escribió y dice casi atragantadas por la emoción.
    Camila logra la ternura, pero también el desgarro y nos permite espiar el interior de Frida, de su casa, de sus relaciones, de su sangre, su útero y su cabeza toda entera. Entrega todo, no queda nada detrás del telón; todo está expuesto y al servicio del personaje. Hay escenas que son como golpes en la cara y otras una caricia, un arrullo, sobretodo cuando canta con esa voz que parece haber sido sacada de un pozo ciego, por su eco, por su timbre y color. La última imagen es dolorosa, pero también armoniosa. Al finalizar a uno le queda la certeza de que Frida realmente se paseó entre nosotros acompañada por la sombra de Camila.
  • 1




e-planning ad