Domingo, 04 de Diciembre de 2016

Opiniones sobre El efecto de los rayos Gamma sobre las caléndulas

  • Miércoles, 17 de Agosto de 2016El efecto de los rayos Gamma sobre las caléndulas

    Lita (18)

    El efecto de los rayos gamma sobre las caléndulas de Paul Zindel
    Hablar de emoción intelectual y sensible al mismo tiempo pareciera contradictorio, no obstante me atrevo a decir que mientras el intelecto intenta entender el valor científico que tímidamente expresa la deliciosa Matilde, las fibras íntimas se conmocionan ante el espectáculo desolador de una mujer destruida. Esa lucha entre el progreso, la vida contra la muerte, contrastan de manera notoria en la escena; lucha que interpreta de manera absolutamente – me cuesta encontrar el término – real, creíble, estupenda Georgina Rey. Sus medios tonos, sus vacilaciones, su adicción tangible y presente en los estados histéricos que intenta controlar , prendiendo con desesperación ese trozo de tabaco – droga – , su muleta en la vida que la ayuda a sobrevivir.
    El teléfono en su constante presencia sirve de fragmentación entre el adentro y el afuera, afuera que apuesta a la vida, a la realización personal de Matilde a su reafirmación como ser pensante, sensible e inteligente. La interpretación, deliciosa, de Laura Grandinetti transmite ese fuego interior, ese deseo por superar los obstáculos.
    La ambigüedad que logra transmitir con su Janice –creíble Valentina Posleman, nos permite presenciar sus vacilaciones; su mundo adolescente, con miedos y vergüenzas. Se desprende del estereotipo y de la adhesión unilateral hacia su madre, ella también apuesta a la vida, fluctúa entre prestarle atención a la mirada ajena, a las de sus pares con respecto a su hermana, o a transformar su pensamiento; pensamiento convulsivo que se patentiza en la epilepsia como desgarradora negación de la realidad. Ternura es lo que sin llegar a las lágrimas produce en el espectador. Repito “pensamiento” y “sentimiento” se entrechocan. Si algo faltaba para darle brillantez a esta puesta en escena, la presencia silenciosa pero elocuente de una Nanny en su decrepitud, interpretada desde el silencio y con gestos mínimos por Eva Adonaylo agrega un plus de teatralidad gestual que potencia la significación. En el interaccionar de Beatrice con Nanny la histeria se profundiza: ¿es que quizás Beatrice tal vez ve en ese cuerpo sin vida, algo de su propio destino? Hay odio e impotencia en ella... El texto habla de la frustración, de las elecciones equivocadas de un destino signado por los mandatos paternos – aceptar al hombre equivocado para salvar a la familia, eso sufre Beatrice y es débil porque acepta hipotecar su destino de bailarina y de ser humano. La dirección de Federico Tombetti logra transmitir al espectador, usando cada uno de los espacios, la sordidez de ese mundo en decadencia, papeles en las ventanas, sillones derruidos, cuyo único objeto de color y de belleza aparece en las caléndulas que metafóricamente dan a la escena un toque de luz
    Acertada e ilustrativa la inclusión en el programa de mano de la Autobiografía de Paul Zindel por Paul Zindel y las esclarecedoras notas de Federico Tombetti que permiten al espectador antes o después del espectáculo reflexionar más allá de la platea.
    Los apagones por momentos ralentan la historia, pero entre tanto mérito de la dirección esto es un detalle insignificante. Estupendo espectáculo que debieran ver los jóvenes actuales- y desde ya los adultos - para instalar la temática de lo que puede lograrse apostando a la vida contra la destrucción. Matilde por la potencia de su afán de conocimiento, por su genuina vocación que está empezando a florecer en su temprana adolescencia es un referente válido.
    Lita Llagostera
    Ficha técnico artístico
    Autoría:
    Paul Zindel
    Traducción:
    Federico Tombetti
    Actúan:
    Eva Adonaylo, Laura Grandinetti, Belén Marcuz, Valentina Posleman, Georgina Rey
    Vestuario:
    Cecilia Carini
    Escenografía:
    Alicia Leloutre
    Iluminación:
    Agustín Alezzo
    Diseño sonoro:
    Mirko Mescia
    Fotografía:
    Federico Perez.
    Diseño gráfico:
    Gonzalo Martinez
    Asistencia de escenografía:
    Jose Escobar
    Asistencia de dirección:
    Axel Emilien, Belén Marcuz
    Prensa:
    Walter Duche, Alejandro Zarate
    Dirección:
    Federico Tombetti
    La crítica se publicará en el próximo número de Lunateatral2
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