Sábado, 03 de Diciembre de 2016

Opiniones sobre Reflejos de la Luna

  • Jueves, 14 de Octubre de 2004Reflejos de la Luna

    Guillermo (4)

    Es nochebuena y en casa de Papá Noel se cena antes que salga a hacer su recorrida anual. Es noche de paz, de fiesta, de alegría, no?
    No. Quizás sea porque Papá Noel tiene una familia sumida en el terror: su esposa intentando negarlo y su hija callando. Quizás sea porque Papá Noel es muy diferente a como lo pintan: es irascible, violento, sarcástico y degenerado.
    O quizás sea porque Papá Noel no existe y este hombre hoy disfrazado años antes trabajaba en un ámbito un poco distinto relacionados con ciertos ideales de Orden, Seguridad y Ley.
    Y se sabe, si se ejerce mucho tiempo un trabajo se pueden acentuar ciertas características y llevar éstas a casa.
    Si durante años ha sido así, si siempre ha sido así, nadie cambiará esto nunca?
    ¿ Qué es lo que puede engendrar el terror?

    La obra de Adriana Turzi produce una sensación rara: está hecha en base a estereotipos y llena de lugares comunes con dialogos previsibles. Pero esto que parece un defecto, con el transcurrir de la obra se va convirtiendo en una de sus patadas más fuertes.
    Un estereotipo es una caracterización repetida de ciertos tipos de personas, un reflejo trillado de la sociedad.
    ¿ Por qué se sigue contando lo ya contado? ¿ Por necesidad o por comercio?
    Muchas veces es lo segundo pero en esta parece ser lo primero.
    El hecho de que sea un estereotipo, al ser violento (y al estar bien logrado) genera tensión.
    Al tener la sensación de saber lo que va a pasar, y al ser espectador, también se tiene la sensación de LO INEVITABLE.
    No hay escapatoria, salvo el irse de la sala no se puede eludir el clima cargado. Ese es el mayor logro de la puesta.

    Las actuaciones generan también esa contradicción. En especial Cristián Cardoner y María José Sharry quienes desde los textos ( como "Papá Noél" y la Hija) los dicen justamente desde el estereotipo y me produjeron rechazo pero desde las miradas, los gestos y los movimientos fueron muy potentes.

    Isabel Quinteros está en un papel cómodo para ella. No desentona pero tampoco se luce.

    Y Julio Graham como un " regalo de Papá" hacia la hija pone el cuerpo para personificar al pánico. La contra de su personaje es que no se llega a desarrollar en la historia desde el texto ( que cuenta la historia de una familia con cuentas pendientes y él es un recién llegado a la que la autora no le interesó bucear en su historia)

    La música y la escenografía aportan muchísimo al clima: una alegría tan ficticia como la paz y la tranquilidad en esta obra.

    CONCLUSION: Vayan a verla. Es una obra para quedarse con una sensación incómoda: la de la necesidad de aclarar ciertos puntos oscuros que generalmente se intentan obviar.
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