Lunes, 05 de Diciembre de 2016

Opiniones sobre Abre su Rosal (2)

  • Domingo, 09 de Mayo de 2004Abre su Rosal

    Ana (6)

    Fui a ver esta obra hace un par de semanas. Me pareció un buen espectáculo para un lunes pero descuidado desde la dirección, reafirmando la idea mía de que es muy difícil ver un buen resultado actoral sin otra mirada. La obra es una de las más hermosas de Lorca y no me gustó mucho esta adaptación. Es indudable que ella tiene un carácter como actriz. Pero, como opiniones anteriores, considero que muchas veces se cae en este cliché de "la locura", de gritos desgarradores que le quitan poder a las palabras. Es una lástima porque se ve una buena actriz, pero para mi gusto mostrando algo que deja de ser atractivo. Muchas Gracias.
  • Martes, 04 de Mayo de 2004Abre su Rosal

    Escoba (24)

    Escribo sobre lo que ví, porque de Federico conozco más su fama que su obra. Este desconocimiento me permitió escuchar a la adaptadora (que es autora de su propio texto) como una voz que no era eco de otra. Y su creación me pareció muy buena.
    “Abre su rosal” es un unipersonal basado en Yerma. Es casi un monólogo (aunque del mismo cuerpo de la actriz surgen distintas voces, varias sonoridades, más de una mirada, pero siempre en el mismo vestido). Es una obra árida y bella, es un canto de muerte en el que la ilusión se va marchitando lentamente, y el fracaso se va convirtiendo en veneno.
    No soy de las que piensan que una mujer sólo puede (o debe) florecer en los hijos que se llevarán “el cincuenta por ciento de su sangre”, pero sí soy de las que esencializan al Deseo como dador de sentido y eso es lo que –tal vez contrafácticamente- me transmitió esta obra.
    Georgina Rey es “casi todo” en “Abre su rosal”: actriz, directora y adaptadora. Una labor titánica y sobre la que habría que reflexionar dibujando los complejos entrecruzamientos que implica. En cuanto actriz, la encontré despareja, pero sin llegar a producir el resquebrajamiento de su actuación: bella y dulce en el sexo y en las ilusiones, suavemente emotiva en el dolor que aún no ha perdido el juicio, un poco artificial en los espasmos de la locura. Pienso que esta artificialidad puede ser menos una falla que un recurso, pero eso sólo podría responderlo la directora.
    La labor de dirección me pareció muy buena y la utilización de ciertos recursos ínfimos en una escenografía despojada alcanza ribetes deslumbrantes. En este sentido, me impactó la intensidad de la escena en que los pétalos de rosa y la arena se tornan representantes elocuentes y mudos de lo que la protagonista siente, de lo que en su interior transita… el rojo de la sangre, la pasión y la envidia, el pétalo apenas carnoso pero húmedo y la arena amarilla, seca, crepitante… los tallos enhiestos, descabezados… un efecto visual y sonoro magnífico.
    Para mí, que estoy comenzando a transitar como espectadora el mundo del teatro y su mágica y aurática poética, “Abre su rosal” resultó una bella obra y una invitación a conocer a los grandes autores tanto como a los nuevos dramaturgos, a prestar atención a todos los detalles, a explorar las relecturas y los homenajes. El trabajo de Georgina Rey y su equipo me pareció verdaderamente esforzado y maravilloso.
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