Viernes, 09 de Diciembre de 2016

Opiniones sobre Niñas cálidas (3)

  • Lunes, 25 de Marzo de 2013Niñas cálidas

    Cris

    Niñas Cálidas, Intensísima interpretación de las actrices, ejercitado esfuerzo aeróbico para ir saltando a tres tiempos la misma historia; texto difícil y extenso en su tensión emotiva ... Muchas FELICITACIONES a Isabel Sala por su conducción y dirección teatral y a las protagonistas que pusieron mucha fuerza, voluptuosidad y ambigüedad a esa primera adolescencia en un escenario súper despojado: ¡Felicitaciones a las tres! A todos/as!!!
  • Domingo, 26 de Agosto de 2012Niñas cálidas

    Marta

    Me encantó Niñas Cálidas!! Muy buena actuación de las chicas Me ha hecho reir y llorar Felicitaciones!!
  • Jueves, 19 de Julio de 2012Niñas cálidas

    Diego (4)

    Lo primero que hay que decir es que Niñas Cálidas es un trabajo contundente. Su contundencia reside, como suele suceder en sus, no menos de dos años de trabajo. Según nos enteramos, el poroto lo cultivaron las actrices, Melina Forlano y Ana Rodríguez, y que luego de transitar valiosas colaboraciones dieron finalmente con la inefable Isabel Sala, quien debuta como directora con esta obra. Pero haciendo una brutal elipsis temporal, llegamos de inmediato a un emocionado estreno en MACHADO. Emoción que circula en la totalidad del relato escénico, gracias a la generosa sensibilidad de las actrices. Ellas saben jugar libremente y con “sus jueguitos” nos conducen por una historia en la que la amistad, el descubrimiento de la sexualidad, y lo siniestro, conviven en un mundo tan mágico como bien lo es el delta del Tigre. Las protagonistas de la historia son dos adolescentes que recorren junto a las actrices un itinerario en el que, entre otras cuestiones, los perfiles familiares y los juegos infantiles, las fantasías y los fantasmas, el deseo y la angustia, se cruzan entretejiendo un final sorprendente Un final que produce lágrimas en los ojos de varias espectadoras (doy fe). ¿Emoción? ¿Dolor? Es mi intuición, en estas cosas el observador no puede más que intuir, que el trabajo de estas artistas toca, porque allí se gestó, unas notas muy sensibles para el universo femenino en particular. Hay en ese final una maravillosa metáfora de la iniciación sexual femenina, ritual quizá, que atraviesa lo vital de la existencia, ritual que en nuestros tiempos tal vez se ha fetichizado un poco bastante, pero que no por ello deja de esconder su rincón siniestro. Diego E Rodríguez Programador de Machado teatro
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