Viernes, 02 de Diciembre de 2016

Opiniones sobre Dijeron de mí (4)

  • Domingo, 09 de Enero de 2011Dijeron de mí

    Susana (5)

    Si bien aun no pude verlo, lo recomiendo viniendo de Virginia.
    Quiero aclarar que en mi espectaculo Y..Suar se lo pierde , que hago en Mar del Plata hago referencia a el y lo promociono(en forma gratuita obvio) los espero para que vean que es verdad!!
  • Jueves, 02 de Diciembre de 2010Dijeron de mí

    Elisa (16)

    Más que extraordinario espectáculo. Virginia Innocenti, enorme; le sobra tela en sus recursos actorales y musicales hasta para meterse con semejante monstruo sagrado. La buena de Tita, donde quiera que esté, lo debe estar disfrutando también. Que lluevan los premios sobre Dijeron de mí. La dirección no tiene fisuras. Todo está aprovechado al máximo. Qué privilegio poder ver estas obras en Buenos Aires! Y una advertencia final: la próxima obra que intente acercarse a homenajear a la (increíblemente) poco transitada vida de Tita en un escenario, va a tener que remar mucho, mucho para siquiera empatar con ésta.
    Virginia Innocenti: un lujo, un encanto de mujer, una artista mayor.
  • Sábado, 21 de Agosto de 2010Dijeron de mí

    Natalia (56)

    "El joven experimentaba esa profunda sensación que ha debido de hacer vibrar el corazón de los grandes artistas cuando, en el apogeo de su juventud y de su amor por el arte, se han acercado a un hombre genial o a alguna obra maestra. Existe en todos los sentimientos humanos una flor primitiva, engendrada por un noble entusiasmo, que va marchitándose poco a poco hasta que la felicidad no es ya sino un recuerdo, y la gloria una mentira. Entre estas frágiles emociones, nada se parece más al amor que la joven pasión de un artista que inicia el delicioso suplicio de su destino de gloria y de infortunio; pasión llena de audacia y de timidez, de creencias vagas y de desalientos concretos. Quien, ligero de bolsa, de genio naciente, no haya palpitado con vehemencia al presentarse ante un maestro siempre carecerá de una cuerda en el corazón, de un toque indefinible en el pincel, de sentimiento en la obra, de verdadera expresión poética (…)”. Honoré de Balzac

    Y sí… se trata de reencontrar todo el tiempo esa flor primitiva, ese noble entusiasmo, esa joven pasión, ese vértigo que el arte propone; “estar disponible” para componer una melodía con las cuerdas del corazón. Este espectáculo tiene pinceladas de todo esto. La inmensidad de Tita Merello recreada con delicadeza y gracia por Virginia Innocenti. Tita; enorme ser, valiente, precursora del tango en la voz de una mujer, porteña y libriana-pasional-que movilizada por la necesidad encontró su talento inigualable y personal. El amor (y también el desamor) fue su motivo-así el nuestro-en esta vida. Desde él cantó, actuó; por el vivió y sin él murió. "Yo no nací para estar casada, porque desde muy joven encontré la vida muy de frente... Pero hice de mí lo que quería, y tengo el orgullo de haber sacado, de entre las mujeres, una mujer íntegra. Yo le dí la cara a la vida, y me la dejó marcada... Los hombres son una mala especie, pero yo he querido mucho". Es, asimismo, desde el amor-a este personaje-que Virginia Innocenti canta y actúa, se entrega, se deja llevar y nos lleva, dirigida por quién sabe hacerlo-también-desde el amor, al arte o a la vida, que a veces, y para algunos, es la misma cosa. Los hilos de este maestro despuntan en el decir de los textos; en la búsqueda-encontrada-de la emoción profunda, ese dejarse atravesar por la vida de quien aquí ella canta y cuenta, de quién aquí ella sale y entra. Virginia dice qué dijeron de ella desnudando a través de su repertorio lo maravilloso y atroz de la vida de este personaje; como un paseo, de goce y admiración, por la vida de otro. Da cuenta de su espontaneidad, de su agradecimiento, de su sabiduría y de lo inesperado de su paso por este mundo. La homenajea y honra con su arte. Con una escenografía romántica y un piano ejecutado exquisitamente esta obra promete-y cumple-un encuentro entre dos grandes artistas; o lo que una dejó a la otra y ésta supo atesorar. Basta con subir las escaleras y dejarse emocionar con la galería de fotos que eligieron para transportarnos ahí, dónde luego nos van a conmover. “Dijeron de mi” es un espectáculo precioso y yo digo de él que es poético, lúcido, y bello, muy bello.
  • Domingo, 01 de Agosto de 2010Dijeron de mí

    Silvia (4)

    Excelente, una propuesta muy original. Increíble la voz de ella y muy bien tratada la figura de Tita, muy respetuosa. Brillante
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