Martes, 17 de Enero de 2017

Opiniones sobre Yo soy Fijman (16)

  • Miércoles, 30 de Junio de 2010Yo soy Fijman

    Paula (19)

    Después de presenciar la obra "yo soy Fijman" puedo imaginar como se armó este espectáculo tan poético y visceral.
    Me gustó muchísimo la apuesta en escena y la integración del público en el desarrollo de la obra. Sentí que era parte de una reunión de amigos que homenajeaban a Fijman leyendo su poesía, interpretando sus palabras y recordando anécdotas de sus vivencias con él.
    La narración de Vicente Zito Lema y la interpretación de los momentos vividos con Fijman es excelente.
    La forma en que los actores envuelven mágicamente al espectador con la poesía agresiva, emotiva y reveladora del poeta me gustó muchísimo.
    Destaco nuevamente la integración del público a la reunión mágica de actores y escritores y músicos.
    Pero critico el frío que pasé, esa noche, en la sala. Yo no tomé del vino de cortesía y seguramente, por ello sentí más frío que otras personas, sin embargo es lo único que mejoraría, para hacer más agradable la visita al teatro: la temperatura ambiente..
    La experiencia artística, para mí novedosa, fue muy buena.
    Muchas gracias a los actores, a todos los participantes y creadores de “Yo soy Fijman” por brindarme su trabajo y transmitirme su arte.
    Saludos Paula Cueto.
  • Jueves, 03 de Junio de 2010Yo soy Fijman

    María

    La poesía es una voz, un lugar en el mundo...tuve la inconmensurable emoción de asistir a un encuentro vivo de poesía...ese lugar del alma donde el mundo cobra sentido.
    ¿Por qué las palabras y la vida de alguien que ya no está nos toman y nos reclaman?¿porqué un grupo de personas las alza del libro y vuelve a nombrar aquella vida?...eso debe ser la poesía...
    Desde el inicio de aquel encuentro hasta su final, pasó un tiempo indefinible, ese tiempo que solo sucede cuando uno está cautivado en un lugar del alma y de la mente que ya no vive en los relojes, quizá ese mágico tiempo de la infancia donde lo único que se habita es el presente.
    La simpleza que engrandece, la entrega de todo el elenco, el alma femenina rondándolo todo, la música, las voces, las palabras...
    Vicente Zito Lema narrando esa historia, cautivando con su forma, con su mirada y con su verdad, que llevada a la escena genera algo de ensueño.
    Y Jacobo Fijman convocándonos a todos, emocionándonos con su vida y su pensamiento, abriéndonos a tantas preguntas, a tanto juego, a tanto dolor; escarbando en nuestra humanidad...
    simplemente es una experiencia para no perderse...
  • Domingo, 23 de Mayo de 2010Yo soy Fijman

    Alan (9)

    Escribe, Leonardo Odierna - Actor/Director

    Resnisky, Ortiz, Robinson, Mercado y su guitarra, contrafiguras muy precisas.
    Zito Lema cuenta muy bien un acto de gran calidad humana, como si no fuera él quien lo realizó.
    Fraiman resaltó la ternura del relator, antes que el relato de la tragedia.
    "Yo Soy Fijman" habla de fronteras. La de Frijman y las nuestras.
    Sensible, inteligente, un homenaje afectuoso como una caricia.
  • Domingo, 23 de Mayo de 2010Yo soy Fijman

    Alan (9)

    Escribe, Luis Cymlich.
    Dramaturgo

    Lo admirable de poder transformar al teatro, en una ceremonia y traer a Jacobo Fijman de su larga noche del corazòn, hasta esa mañana opaca y la espera de las largas vueltas de lamuerte en el hospicio. Volver a escuchar sus palabras, y sentirla arrojadas a la cara de los espectadores, para poder conmoverlos con otras verdades, aunque parezcan arcaicas. Este es uno de los caminos del arte que nunca va a ser concesiones.
  • Miércoles, 12 de Mayo de 2010Yo soy Fijman

    Lucas

    diferente me senti parte de la obra tuve ganas de gritar en los momentos en que los dialogos parecian explotar.Pero lo mas importante de la obra es la invocacion a fijman que en lo que a mi respecta lo logra, ya que durante el momento en que todo queda iluminado por la vela que sostiene citolema , por el rabillo del ojo percibo un movimiento, cuando giro la cabeza veo una rata mirando desde una posicion extraña desde la ventana ubicada en el costado superior derecho la mire y no se movia cuando las luces se encendieron se fue.
  • Lunes, 10 de Mayo de 2010Yo soy Fijman

    Nicolas

    Una obra de una impresionante sensibilidad. Desde todos los ángulos que se entienda. La puesta en escena, tremendamente frontal, directa, autoconciente y fragmentaria, no te da opciones de permanecer indiferente. Te sacude, te conmueve, te echa al abismo de los sentimientos más intimos, al ir echando luz, en la oscuridad de un poeta al que sin conocer antes de la obra, ahora siento como parte de un dolor personal, bello y profundo. Muchas gracias por sumarme esa experiencia. Y la sensibilidad de Vicente, que su natural capacidad dramática tiene un espectro gigante que va desde el lúdico acto de ponerse un sombrero de velas hasta contar, en un momento de dureza dramática, tambien a la luz de una vela, la muerte de su amigo, Jacobo Fijman, con esa voz grave, musical, de narrador absoluto, que te hace viajar hacia los confines de la poesía, la historia de nuestro país y la esencia misma del arte. Muchas gracias a todo el equipo por esta obra. Lo hicieron otra vez...
    abrazo
  • Sábado, 08 de Mayo de 2010Yo soy Fijman

    Alan (9)

    Opinion de Néstor Ventaja. Periodista y Poeta

    En el camino mas alto y mas desierto, Yo soy Fijman propone una puesta en acto del sentir vital y el pensamiento del poeta. En una sala sin escenario, instalados en mesas de bar y con las copas en alto, actores y público, brindan por la poesía.

    Al abrigo de una guitarra compañera, Yo soy Fijman, va y viene de la teatralidad del poema recitado a la luz de una vela, al coloquialismo de un relato que explicita los por qué y los cómo de la obra. Clima y contra clima. Identificación y distanciamiento.

    La puesta expone a Fijman y se expone. Fijman era intolerable para su época, su carácter de judío converso, su convencimiento de encarnar al Cristo Rojo y su pasión desmesurada por el poema lo condenaron a la tumba del encierro. No son pocos 30 años en el Borda.

    Vicente Zito Lema fue, en términos de la prosaica y poética realidad, capaz de penetrar en las profundidades de Fijman. Quien lo rescató del hospicio, del olvido, lo representa y se representa desangrando anécdotas y poemas en los extremos de su propia voz.

    Cada uno de los actores se calza y se descalza el traje, la piel del otro, para ponerle el cuerpo al imaginario, iluminado y críptico del poeta. Poseídos por Fijman susurran o gritan, dialogan o reflexionan, disparan verdades como expulsadas de las entrañas de la noche. Componen el universo de un Fijman persona-personaje, que por momentos parece, observar todo desde la obscuridad del silencio, enarbolando su beatífica o diabólica sonrisa.

    Yo soy Fijman no escenifica una etapa o un momento de su vida; la apuesta es de otro tenor. La apuesta consiste en ser atravesados por la palabra, la filosofía y el humor ácido y corrosivo del poeta. Es sentir con él la dictadura de una sociedad que lo sentenció al hospicio, intuir la belleza liberadora de sus versos y alentar la exasparente rebeldía de un poeta que supo decir:

    Se acerca Dios en pilchas de loquero,

    y ahorca mi gañote

    con sus enormes manos sarmentosas;

    y mi canto se enrosca en el desierto.

    ¡Piedad!




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