Viernes, 09 de Diciembre de 2016

Opiniones sobre Todos los televisores van al cielo

  • Viernes, 14 de Febrero de 2014Todos los televisores van al cielo

    Silvia

    “Un grotesco: Vivir adentro de la pantalla”
    Por Silvia Sánchez Urite
    Crítica teatral


    Tres mujeres y un televisor como centro de sus vidas. Una obesa que fantasea con una vida de telenovela; una psicobolche que reniega del artefacto y la tercera, completamente desquiciada.

    Estos son los personajes de Todos los televisores van al cielo de Facundo Zilberberg, con dirección de Gabriel Wolf.

    Dadas las características podría tratarse de un drama, o incluso una tragedia, pero la obra transita el género del absurdo como ya lo ha hecho Zilberberg en Acuchillame con un cuchillo, su otra obra en cartel (actualmente en La Tertulia).

    Son personajes sospechosamente familiares, tal vez una amiga, una vecina o nosotros mismos hemos incurrido en el vicio de la Teveadicción. Y no es fácil soltarse.

    Para entrar en el código de la obra hay que aceptar lo ridículo, pero una vez que estamos adentro se “naturaliza”, como las patologías de estas tres solitarias mujeres.

    Con una estética cercana al clown, se destaca Sol Berzgal como Sofía, la gordita soñadora. La puesta tiene sus picos llamativamente en los puntos de crisis, donde el público estalla a las carcajadas.

    Una buena recomendación es ésta: en la función que vi (en el marco de Sala Abierta) había dos niños, de entre 5 y 7 años. Cuando salieron, la mamá les preguntó: “¿Qué les pareció la obra?” Los niños respondieron: “¡Está buenísima!”. Y todos sabemos que no hay público más cruel que los niños.
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