Domingo, 16 de Octubre de 2016

De Sebastián Zaus

Un elenco de mujeres interpretando consignas elegidas por el público.
Sin otro elemento que el instinto y la conexión entre ellas.
Para crear una historia en quince segundos.
Para resolver situaciones inmediatas.
Sin parámetros previos.
Sin ayudas. Sin límites.
Una nueva mirada sobre el arte escénico.
Trabajo. Improvisación. Progreso

Espectáculo:

En las butacas se reparten tarjetas para que el espectador cree sus propios títulos. Estos deberán ser absolutamente originales, es decir, no podrán utilizarse títulos o personajes conocidos.
Por otra parte, el espectador deberá elegir también entre una variedad de géneros y emociones determinadas.
Estas tarjetas quedarán permanentemente a la vista del público y se convertirán en las consignas y temáticas de cada una de las escenas a improvisar.

A partir de ese momento cuatro actrices reunidas en el centro del escenario, disponen de quince segundos para pautar las bases de la historia que se va a desarrollar teniendo en cuenta las consignas.
Esto es: estructura (planteo, conflicto, final), personajes y escenarios (dónde ocurre la acción).

Una vez comenzada la escena, elenco, musicalizador e iluminador deberán afrontar el desafío de contar una historia al mismo tiempo en que es creada.

Workimprogress propone -utilizando como vehículo la improvisación teatral- un experimento escénico constante. La improvisación abordada desde lo argumental, desde la importancia de la narrativa, desde la profundidad de cada género con sus características propias y particulares

Clasificaciones: Improvisación, Teatro




e-planning ad