Sábado, 16 de Enero de 2016

Un actor no puede morirse sin sentir algo

Jaime es un actor que sueña con destacarse en algún papel importante dentro de una obra de teatro, y hasta ayer todos sus intentos fueron fallidos. Muchas puertas se le han cerrado y siente que no ha sido valorado en los proyectos que ha estado. Nunca le atribuye los fracasos al miedo que lo invade y que lo limita como ser humano y como actor. Mientras trabaja como vendedor de enciclopedias para poder sobrevivir, no se aleja de su objetivo, de su pasión: el teatro

Hoy siente que su gran oportunidad ha llegado en el papel de Medea, su primer protagónico. En su camarín, mientras se prepara para salir a escena, revive la discriminación y los malos tratos que el padre tenia para con él por ser artista y por no aceptar la homosexualidad . Dialoga constantemente con un cofre que contiene las cenizas de su madre, quien fue la única persona que siempre lo apoyó y lo contuvo, y por ello, la integra a su ritual pre escénico de forma abstracta y material.

La estética
La obra esta basada en “Escarabajos”, escrita y situada en la década del 60 por Hugo Argüelles.

La estética respeta esos años en todos los aspectos artísticos. La banda sonora compuesta por “Walk like a man” de Frankie Valli, “Big girl don´t cry”, “I´ve been hurt”, “You are my destiny”, “I´ve got you under my skin”, y “Mr Lonely” del mismo autor, refuerza las acciones de Jaime y funcionan como una puerta de regreso que lo conduce nuevamente a la actualidad, dentro de su camarín.

El espacio es un camarín sin muchos lujos contraponiéndose a la cultura pop emergente de la década. A Jaime no le cuesta seguir la psicodelia efímera que la moda propone en estos años.

En el afán de innovar nuevos lenguajes artísticos, en donde todo estaba permitido y la experimentación de formas y colores era moneda corriente, esta versión de Medea que lo propone como protagonista nos permite ver el proceso creativo de un vestuario y maquillaje muy particular.





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