Viernes, 22 de Enero de 2016

De Jorge Goldenberg
Casi como un ritual, diariamente la Madre recibe de su hijo una enigmática lista de aquellos que habrán de presentarse a “declarar” por la noche. “Han recibido un nombre, tienen derecho”, le ha dicho su hijo, quizá como única explicación. Y ella debe aceptarlos. Su tarea no es sencilla, ya que, por ejemplo, la lista no discrimina muertos de vivos, inteligentes de tontos, valientes de cobardes, ni derechos de traidores. Pero, para colmo, hay otros que se presentan inesperadamente. Es comprensible entonces que la Madre encuentre muchas dificultades para cumplir con lo que cree su tarea: mantener un orden y evitar desenfrenos. Las historias de estos visitantes nocturnos, sus lenguajes, sus conflictos no resueltos, sus sueños incumplidos, sus proyectos delirantes, constituyen la materia principal de “La lista completa”, un texto que, tal vez, pueda calificarse como comedia.




e-planning ad