Viernes, 21 de Octubre de 2016

De Nelson Mallach

El 1 de enero de 1850 Juan Manuel de Rosas recibió en la quinta de Palermo de San Benito al ex cautivo Santiago Avendaño que regresaba después de ocho años de vivir entre Ranqueles, se había fugado y delatado a los indios de los que aun se sentía parte.
Los universos chocan. La mirada sobre el indio cambia de acuerdo al punto de vista. El niño salvaje deberá regresar y convertirse si quiere encontrar a sus padres. En el camino entiende su traición. Si en un primer momento es el que atravesó la frontera para volver, al fin la frontera lo atraviesa a él. Y desde esa cumbre elige.
La obra habla solo un poco de Rosas. "El cautivito" primordialmente quiere enunciar a los indios, dar voz a nuestros hermanos desaparecidos que andan a millares en derredor nuestro, como fantasmas oscuros que nadie quiere ver.

Este espectáculo formó parte del evento: El Teatro y la Historia... Hacia el Bicentenario

Clasificaciones: Teatro




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