Sábado, 22 de Octubre de 2016

De Duilio Lanzoni

Los personajes están encerrados en un no-lugar y un no-tiempo, aunque en las antípodas de plantear utopías o ucronías. Estas coordenadas se corresponden perfectamente con el espíritu en el que se funda la obra : la lucha por la memoria no respeta ni se rinde ante cuestiones geográficas ni temporales. La acción, que se extiende por 60 minutos, va desagregando o separando analíticamente distintos episodios, sociales y personales, por los cuales han pasado los personajes. Mediante el recurso de la evocación, apuntalada con un cuidadoso manejo de la acción corporal, se suceden los fulgores de la militancia, la frustración de la plaza de los imberbes, la muerte de Perón, la caída de Isabel, la persecución, el secuestro, la desaparición forzada. Intercalándose en esa vertiginosa sucesión, van las escenas que componen el punto nodal de la obra y que instalan las preguntas más delicadas y dolorosas. La síntesis a la que aborda el final de la obra -sobre el que no abundaremos por razones obvias- no solo resume con puntual eficacia la historia que se cuenta, sino que deja emerger una aguda reflexión que invita a ocuparse de ella.

Clasificaciones: Teatro




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