Domingo, 17 de Enero de 2016

De Manuel Maccarini

En la Antigua Grecia circulaba de boca en boca una historia sobre un matrimonio que tenía dos hijos gemelos, y se contaba que un naufragio había separados, la madre con uno y el padre con otro; cada grupo arribó a ciudades distintas, y los gemelos crecieron sin nunca saber de sus destinos, hasta que uno de ellos, un día visitó la ciudad donde vivía el otro; luego de una serie de graciosos equívocos, al final se produce el feliz reencuentro de los hermanos.

Sin conflictos
"Es una comedia directa y enredada, sin profundos conflictos psicológicos, donde la acción misma es el eje de toda trama", comentó Maccarini. Añadió que "la confusión que se desata a partir del cruce de los personajes es desopilante. Entre encuentros y desencuentros, los gemelos son llevados alternativamente a los límites del asombro, del desconcierto, de la furia, el miedo, la risa, la locura y el absurdo". Tajantemente definió que "la comicidad que deriva del equívoco resulta de una eficacia contundente".
Al hablar sobre su versión, Maccarini aseguró que respeta el espíritu shakespereano: "ponemos especial énfasis en simplificar la fábula y focalizamos la anécdota central, descartando los enredos paralelos jugados por los demás personajes secundarios".
La puesta de la obra está a cargo del grupo El Circo, y son sus intérpretes Nelson Alfonso, Noé Andrade, Daniel Décima, Gabriela Ruiz, Alejandro Liendo y Armando Díaz. La utilería está a cargo de Claudio Gigena, el sonido y la asistencia es de Roberto Ortega y la realización de la escenografía fue de Carlos Martínez.

Ficha técnico artística
Autoría:
Manuel Maccarini




e-planning ad