Sábado, 16 de Enero de 2016

De Igor Strawinski

Igor STRAWINSKI (1882 - 1971) - La Historia del Soldado (1917)

Muy lejos de la máxima expansión orquestal, armónica y expresiva que encarna el lenguaje de "La Consagración de la Primavera" (1911-1913), en Strawinski se lleva a cabo en los años inmediatamente posteriores un vuelco hacia un estilo de renovado clasicismo, el llamado "neoclasicismo", uno de cuyos primeros resultados es esta obra de cámara, minimalista en su concepción instrumental y de indiscutible originalidad, que inspiró a muchas otras de otros compositores que le siguieron en los años veinte y treinta. El texto es de Charles Ferdinand Ramuz (1878-1947), máximo exponente de la literatura suizo-francesa de su época.

El argumento de la pieza es de inspiración netalmente faustiana, pero retoma un viejo cuento ruso.
Un soldado muy pobre vende su alma (representada por el violín) al diablo a cambio de un libro que permite predecir el futuro. Después de mostrar al diablo cómo servirse del violín, el soldado vuelve a su aldea. En vez de los pocos días de ausencia que había planeado, su estadía con el diablo duró tres largos años, y vuelto a su aldea nadie lo reconoce - ni su madre, ni su prometida. El soldado utiliza entonces su libro para volverse inmensamente rico. Incapaz de contentarse con su fortuna, juega a las cartas contra el diablo - su dinero contra el violín. El diablo gana, pero embriagado por sus ganancias se deja robar el violín. El soldado puede entonces curar y seducir a la princesa enferma, prometida a quien lo lograra por su padre, el rey. Pero para su desgracia, insaciables, buscando siempre más felicidad, el soldado y la princesa abandonan el reino, desobedeciendo así al diablo. El soldado es llevado al infierno. La obra se concluye con el triunfo del diablo en una marcha sarcástica.
También en esta obra Strawinski es profundamente atraído por el teatro, aunque ya no se trata de un ballet, ni tampoco de una ópera. Los personajes no cantan: el compositor recurre a una voz recitante que relata la acción, junto a los dos protagonistas - el soldado y el diablo, que también pueden ser "recitados" por el mismo relator.

La instrumentación es sumamente original: clarinete, fagot, trompeta, trombón, percusión, violín y contrabajo - nótese especialmente esta última pareja, sin el resto de las cuerdas. El rol del violín es particularmente de una extrema dificultad técnica.
Entre los números musicales abundan las formas tradicionales: Marchas, 2 corales, y obviamente 3 danzas: Ragtime, Vals, y - originalísimo para aquella época en Europa - un Tango.

El estreno tuvo lugar el 28 de setiembre de 1918 en Lausana, bajo la dirección de Ernest Ansermet.





e-planning ad