Tres hermanos conviven en una casa tomada, ex- jardín de infantes. Están rodeados por la violencia de afuera y unidos por su propia violencia, pero tambien por un extraño vínculo, por un entrañable amor. Seres carentes, desprotejidos... muchas veces cómicos. Están instalados en una realidad cercana y conocida. Verlos nos permite vernos y reconocermos un poco más.