Viernes, 21 de Octubre de 2016

De Ezequiel de Almeida

Madre o Selva podría haber sido una historia de terror pero es un juego.
Un juego donde las reglas no están del todo claras y cada uno encarna el rol que mas le conviene.
Un rol distinto al de todos los días, para dejar de tartamudear.
Es una historia de caretas, de ficciones cotidiana para nombrar lo innombrable, lo incomodo.
Es una historia de personas que construyen ficciones como sustituto de la realidad.
Como alguien construye un amigo invisible o se hace una cirugía plástica.
Como creer en dioses, cabalas o adivinos.
Aquí nadie se pasa el salero de mano en mano.
Aquí se tira dados para invocar a dios o al diablo.
Aquí se avisa, Señora, nada de esto es real.

Clasificaciones: Teatro




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