Martes, 18 de Octubre de 2016

De Juan Mayorga

Del autor:

“Cartas de amor a Stalin” en Buenos Aires: Un texto sabe cosas que su autor desconoce. Esa verdad elemental me fue confirmada cuando, en una mañana de Marzo en Buenos Aires, se me regaló un ensayo del montaje de “Cartas de amor a Stalin”. Tres actores, sabiamente dirigidos por Enrique Dacal, daban cuerpo a mis personajes llevándolos a lugares imprevistos por mí en una interpretación tan leal como productiva. A ellos cuatro, y a todos los que han trabajado en este espectáculo, les estoy enormemente agradecido. Seguro que, al ver su trabajo, muchos espectadores compartirán mi gratitud.
Con apenas nada más que la elocuencia de sus voces y de sus cuerpos, Enrique Papatino, Jessica Schultz y Julio Ordano consiguen transportarnos a un domicilio de Moscú en que tiene lugar un pequeño pero muy significativo episodio de la historia política del siglo XX: el acoso sufrido por el gran escritor Mijail Bulgákov. Bulgákov, que no fue ni puesto ante un pelotón de fusilamiento ni enviado a un campo de concentración ni encarcelado, sufrió sin embargo otra forma de violencia: la censura cortó el camino entre su obra y su pueblo. Esa interrupción dice más sobre el régimen que la provocó –incapaz de hacer suyas la inteligencia y la imaginación de hombres como Bulgákov- que toda la Enciclopedia Soviética.
Al tiempo, Papatino, Schultz y Ordano ponen ante nosotros otro drama, más próximo: el de un ser humano que espera una llamada. Quizá su propio drama, amigo espectador. Porque ¿quién no ha vivido alguna vez a la espera de una llamada?/ Juan Mayorga


Del director:

En 1929, Mijail Bulgakov era uno de los brillantes escritores rusos que, sin decreto ni orden explícita, fueron perseguidos y silenciados por el régimen presidido por José Stalin. El premier soviético, a pesar de ser un confeso admirador personal de la obra del escritor, jamás dio respuesta a los repetidos y desesperados reclamos epistolares que le enviara Bulgakov exigiendo y hasta suplicando por libertad de expresión y oportunidades de trabajo. La obra de Bulgakov, y él mismo, desaparecieron de la vida pública sin explicaciones. "Cartas de amor a Stalin" lleva al escenario el vértigo trágico que envolvió al escritor y a su esposa a partir de un dudoso y trunco llamado telefónico que le habría hecho el dictador. Los sucesos dramatizados en la obra, partiendo de tales hechos de la historia, universalizan el conflicto y provocan reflexiones sobre las nefastas consecuencias del abuso del poder y los crímenes de que es capaz la mediocridad y la ignorancia, bajo cualquier sistema político y en cualquier situación social, revolucionaria o complaciente./ Enrique Dacal

“Cartas de amor a Stalin” cuenta con los apoyos del Centro Cultural de la Cooperación y el Centro Cultural de España en Buenos Aires (CCEBA – AECI)

Este espectáculo formó parte del evento: Por la nueva sede del CELCIT
Este espectáculo formó parte del evento: Fiesta Nacional del Teatro de la CABA 2007

Clasificaciones: Teatro




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