Martes, 25 de Octubre de 2016

De Carina Maguregui

Cuatro pacientes, cinco médicos y un único dilema. Algunos verán esta obra como un detonador, otros a modo de prevención y los restantes porque es necesaria.

El centro gravitatorio de “Tumbada blanca en blanco” es Ángela Zaño, paciente-víctima de un encarnizamiento terapéutico que la hace rebotar entre quirófanos y terapias intensivas. La protagonista -como los otros pacientes que comparten este limbo con ella- cae en las manos de aquellos médicos que rinden culto al dios positivista de la curación del cuerpo/cosa y olvidan que el ser humano tiene una trascendencia, algo que excede las posibilidades económicas y tecnológicas: lo intangible, la sensibilidad personal.

La obra pone en escena ese momento crucial que todos y cada uno de nosotros atravesará. Momento que involucra las decisiones sobre el tratamiento de la enfermedad, el cuerpo, el sufrimiento, la calidad de vida y el tipo de cuidados que debe recibir una persona cuando se acerca su muerte.

IMPORTANCIA SOCIAL Y ACTUALIDAD DE LA OBRA: Esta obra llega como expresión de una necesidad de la sociedad argentina, cuando entre los temas urgentes a incluir en la agenda política están -entre otros- el impulso a la defensa de la autodeterminación de los pacientes como derecho inalienable. Los argentinos quieren que sus derechos humanos sean respetados. En este caso, el derecho a un tratamiento médico cuyo objetivo sea hacer más confortable la calidad de vida y no extender la cantidad de vida encarnizadamente cuando no existe posibilidad de curación. La sociedad reclama un cambio en el esquema de poder del manejo de las políticas de salud, todo ciudadano quiere tener un papel activo cuando su salud, su vida y su muerte (que también le pertenece) están en el candelero.

La obra escrita por Carina Maguregui tiene como punto de partida la novela doma (de la misma autora) que en el momento de ser editada generó polémica en el ámbito de la salud. La pieza cuestiona la concepción de la enfermedad que tiene el sistema médico y presenta una posición que deja en claro que el paciente no está enfermo cuando ingresa a este sistema, sino que es convertido en enfermedad y en objeto a ser manipulado. El trabajo cuenta con una mención honorífica del concurso nacional de argentores: primera obra, autores noveles 2006 y con el auspicio del ministerio de cultura del gobierno de la ciudad de buenos aires.

Clasificaciones: Teatro negro




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