Domingo, 23 de Octubre de 2016

De Mariano Dufour

Versión libre de "La casa de bernarda Alba".
Proyecto Bernarda
Grupo Biciclisis

“Los laberintos que crea el tiempo, se desvanecen. Sólo queda el desierto”.

Luego de un trabajo intensivo, el grupo Biciclisis presenta la obra “Sangre que devora”, una versión libre realizada por Mariano Dufour de “La casa de Bernarda Alba” de Federico García Lorca.
La iniciativa surge de los egresados de la Escuela Provincial de Teatro Mariano Dufour y Mariana Mathier, con el objetivo de trabajar con las obras teatrales y poéticas de García Lorca, llevando a cabo un profundo y exhaustivo proceso de investigación.
El interés estuvo puesto desde el principio en la re-lectura de la obra del dramaturgo, abordando el encuentro-diálogo entre el material clásico y/en el contexto actual (estético, social e histórico).
Esta versión libre cuenta con una intertextualidad dramática y poética con la obra toda de García Lorca. Por un lado pueden “leerse” textos y símbolos de la obra “Bodas de sangre”, introduciéndose nociones propias de la tragedia griega: las unidades de tiempo, espacio y el coro. Por otro lado, se suman, entrelazados, rotos, poemas de Lorca como “La rosa de Maravilla”, “Y después”, “Navidad en el Hudson”, “Adán”, entre otros.
A partir del interés en la dimensión pragmática de la obra, es decir, la especial relación entre ésta y el lector-intérprete, aparece el proceso de articulación, los diálogos en tensión del sujeto presente (actriz-personaje-director) y un discurso pasado (resonante).
Con esto, Dufour y Mathier, convocan a Cintia Bertolino, Sandra López, Mirna Cettour y María Amelia Haye (miembro del grupo Biciclisis) para llevar adelante el proyecto que dio como resultado una dramaturgia basada en un singular trabajo de las actrices y del director.
Desde las actuaciones se hicieron presentes las conexiones singulares que se establecen entre los personajes, las improvisaciones con textos poéticos que devinieron más tarde en soliloquios y coros. Y desde la dirección se insistió en la exploración de la palabra en el ser-actor, en el cuerpo-palabra, en quebrar la silueta individual del actor, y en abordar el extrañamiento como una de las características más fuertes de la subjetividad moderna.
La cosmovisión lorquiana, como centro de interés, nos lleva a ver la misteriosa polaridad vida-muerte, siempre vigente, encarnada la una en la otra, con la inevitable desembocadura en la muerte, destino de aquel que, apasionado, va en busca de la conquista de su deseo.
Sangre que devora” nos trae, en permanente cruce, en permanente desborde ese ser-entre lo uno y lo múltiple, lo permanente y lo fugaz, lo histórico y lo transhistórico, la norma y la transgresión.

Sinopsis:
En un pueblo una viuda, Bernarda Alba, sus tres hijas y la imposibilidad, la quietud como única posibilidad de existencia. Ella controla su casa con mano firme y cuenta con la colaboración de Poncia, quien adivina, espía y la aconseja. El drama comienza cuando las hijas se enamoran de un joven, con quien se compromete la hija mayor, gracias a la herencia de dinero que ella ha recibido. Los celos y los deseos reprimidos, insatisfechos de todas las hermanas tendrán terribles consecuencias.... El conflicto estalla ante la inhumana opresión del ímpetu juvenil.

Clasificaciones: Teatro




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