Domingo, 13 de Noviembre de 2016

De Claudio Mattos
No podemos escapar del cumpleaños, tampoco a su festejo.
No podemos escaparle al paso del tiempo.
Menos a la crisis de cada década.
No podemos escapar de los asados, de la metafísica, del anhelo de ser como Van Gogh, de la paternidad, del deseo de haber nacido con una pasión, a tener un proyecto propio, a que el proyecto propio sea un negocio rentable y por qué no, un boom en China.
No podemos escapar del panic attack, de las ex-novias ni de los ex-amigos, del by pass, de ser compradores compulsivos, del amor líquido, de la posmodernidad.
No podemos escapar de nosotros mismos, de querer ser alguien ni de querer ser como otro. De la envidia, a la envidia, de las terapias alternativas, de la vaca atada.
No podemos escaparle al potus que crece rápido ni al que crece en cualquier lado.
Es que nos es imposible escapar de los lugares comunes...

Este espectáculo formó parte del evento: Semana Escena - espacios escénicos autónomos

Clasificaciones: Teatro




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