Miércoles, 26 de Octubre de 2016

De Sergio Boris

Sosa es ciego de nacimiento. Romero lo es desde hace 15 años. A ambos los ilumina un mismo proyecto que también se va apagando de a poco: La reapertura en el barrio, de un club para no videntes.
Es con la llegada de Ibáñez, afectado recientemente y probable alumno del club, que la maquinaria de la desgracia se reactiva y ya no hay posibilidad de detenerla.

Clasificaciones: Teatro




e-planning ad