Domingo, 16 de Octubre de 2016

De Juan Mayorga
Camino del cielo (Himmelweg) está inspirada en un suceso real. Un delegado de la Cruz Roja visita un campo de concentración de la Alemania nazi durante la Segunda Guerra Mundial y es engañado por el comandante que lo dirige. Este le hace creer que allí no pasa nada malo, disfrazando el lugar para la ocasión y montando una ciudad ficticia cuyos habitantes -en realidad prisioneros-, se ven obligados a interpretar distintos personajes y situaciones para poder sobrevivir.

Himmelweg”, que significa precisamente “camino del cielo”, era el siniestro y sarcástico eufemismo utilizado por los nazis para referirse a la rampa de acceso a las cámaras de gas donde se exterminaba sistemáticamente a los judíos. La expresión refleja la perversión del lenguaje, herramienta indispensable para enmascarar estrategias de manipulación y dominio como las que despliega el personaje del comandante en la obra de Juan Mayorga.

A primera vista, Camino del cielo es una obra de teatro histórico.
En realidad, es -quiere ser- una obra acerca de la actualidad.
Habla de un hombre que se parece a casi toda la gente que conozco: tiene una sincera voluntad de ayudar a los demás; quiere ser solidario; le espanta el dolor ajeno.
Sin embargo, también como casi toda la gente que conozco, ese hombre no es lo bastante fuerte para desconfiar de lo que le dicen y le muestran. No es lo bastante fuerte para ver con sus propios ojos y nombrar con sus propias palabras.
Se conforma con las imágenes que otros le dan. Y con las palabras que otros le dan
.
Camino-del-cielo’, por ejemplo. No es lo bastante fuerte para descubrir que ‘Camino del cielo’ puede ser el nombre del infierno.
No es lo bastante fuerte para ver el infierno que se extiende bajo sus pies
.”
Juan Mayorga
Clasificaciones: Teatro




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