Jueves, 27 de Octubre de 2016

De John Gay

UN TANGO DE PASIÓN Y CORRUPCIÓN

La Pieza plantea un panorama local habitado por persinajes marginales y que invitan a la reflexion a partin del humor y de las bellas canciones que interpretan. La pieza de John Gay fue adaptada en el pasado por Brecht - Weill y por Chico Buarque.

La ópera de dos mangos es un espectáculo de teatro musical, que nos recuerda a modo de homenaje una estética ya casi perdida, la de los shows de los viejos cabaret de Buenos Aires. Un musical porteño con algunos personajes típicos: el cantor, las chicas del strip tease, el mago, el ventrílocuo, el cómico, las bailarinas y el lanza cuchillos. Presenta una estética poética, picaresca y llena de inocencia.

La ópera de dos mangos nos muestra -dentro de un marco de nostalgia, magia y poesía- algunas características de nuestra sociedad porteña: con personajes posibles de identificar en cualquiera de los noticieros televisivos. En ese contexto, nos cuenta historias de amor, mafia y corrupción. Pero lo hace invitándonos a pasar un momento de diversión, con bellas canciones y con humor. A pesar de no estar situada claramente en un momento histórico, nos retrotrae a una época de Buenos Aires, en la que pasaban las mismas cosas que hoy.
Se trata de una versión de la sátira social y política escrita por John Gay: The Beggar opera (La opera de los mendigos) esta pieza de Gay sirvió -en 1928- de inspiración a Brecht y Weill para escribir La opera de los tres peniques. En 1978 Chico Buarque la retomó para componer La opera do Malandro.

Para Carlos Palacios y Gustavo Lencina adaptar a nuestro contexto la obra de Gay es necesario. La vigencia del texto es letal y debe ser cuestionada y nuevamente representada por la urgente necesidad de cambiar. En el viejo cabaret la corrupción, la pasión y la ternura desgranan su destino noche a noche. ¿Qué posibilidad tienen estos personajes de modificar su destino? ¿Qué posibilidad tenemos de alentar una esperanza de cambio?

Así nació La opera de 2 mangos: una obra teatral con canciones con un estilo de tango de pasión y corrupción, que acaso alguna vez pueda cambiar su final. Esta vez la versión que se presenta es la de Carlos Palacios y Gustavo Lencina con música original de Daniel Berardi.

Clasificaciones: Musical




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