Martes, 25 de Octubre de 2016

De un grupo de ignotos sin relevancia se dice que son “cuatro gatos locos”.

No es este el caso, porque aquí, además de un grupo de ignotos que no cuentan con la más mínima relevancia, estamos frente a cuatro individuos que no tienen ni pasado, ni nombre ni fama. Así que más respeto.

En verdad, se hacen llamar gatos porque como todo comediante stand up, caen siempre de pie. Se adjetivan “locos” por eso de que al humor se lo asocia con la locura y lo de “cuatro” es ambiguo pues se desconoce con precisión cuántos son: en el estreno serán tres y al día siguiente, cuatro. Así que si hubiera otra función, posiblemente serían cinco. No tiene sentido, es cierto, pero ni se les ocurra preguntar por qué. Sería como buscar la quinta pata al gato.

Obsesivos como son, se preguntan: ¿de qué sexo son los caracoles que nos pasamos por la cara? ¿cómo son las calesitas para chicos depresivos? ¿por qué la mujer es igual a un raviol? Y finalmente ¿por qué no hay ninguna que se enamore a primera vista de un rengo de la Solidaria?

Presentados por el maestro de ceremonias Daniel Gianelli, completarán su número mágico la noche del estreno y al día siguiente, con toda la formación titular, darán su arañazo final. Por ahora.

*Primer espectáculo de la Academia de Stand up de Carlos Balmaceda
Clasificaciones: Teatro




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