Jueves, 27 de Octubre de 2016

De Juan Pablo Galimberti

Una absurda comedia policial.
Una mezcla justa de humor y misterio.

Arrugados como Jack
es una mirada nostálgica de aquellos sueños que jamás cumplimos. Un cine que ya no existe. Dos personas sufriendo por un pasado irrevocable. Una mujer que no distingue el pasado del presente, que no recuerda. Un pasado enorme que cuanto más pasado es, más gigante se hace. Una obra que habla de nosotros, de nuestra realidad, tan absurda a veces que no la podemos explicar. Sólo podemos dejar que fluya como cuando un recuerdo vuelve y lo creemos real.
Arrugados es… y será así, un bollo de papel que se va alisando de a poco con tiempo, con paciencia, con cuidado, teniendo en cuenta que si tiramos se rompe y si lo dejamos no sabremos que dice. Es un proceso de alisado, de aceptar las marcas del papel doblado, de buscar las formas de desplegar esa historia que quiere ser contada.

Sinopsis
La historia transcurre en un cine abandonado donde se encuentran después de un tiempo, interminable para ellos, los protagonistas: El (y su Bombin), Ella (y sus anteojos). Ambos están marcados, enojados, signados, nostálgicos de sí mismos, por un hecho que no pudo ocurrir de otra manera. Es allí, entre el dolor, las miradas, los olores, y las arrugas, como poco a poco se van reconociendo nuevamente; y permiten reconstruir ese pasado que los identifica.
Tanto él como ella empiezan a vivenciar en carne y hueso, con movimientos, con tonalidades, exactamente lo que ocurrió cuando se conocieron muchos años atrás en ese mismo cine. Ese pasado se vuelve nuevamente presente.
Inesperadamente una mujer desconocida (con grandes problemas de memoria) llega con un objetivo muy claro, pero sin tener idea de lo que tiene que hacer para cumplirlo. Es en este juego de confusiones como la mujer irrumpe en el cine, generando así, un desenlace inesperado.

Clasificaciones: Teatro




e-planning ad