miércoles, 15 de abril de 2020

De Tennessee Williams
En tiempos de fragilidad, desencuentros, alienación, en los que a los seres humanos nos cuesta tanto conectarnos con nosotros mismos y con los demás, surge la necesidad como Grupo de Teatro Independiente, de sentirnos acompañados en este proyecto, porque como diría Tennessee Williams “compartir se parece mucho a amar” Compañía Pescadores del alma Sinopsis Un bar costero del sur de California es le refugio de un grupo de parroquianos regulares que se conocen muy bien entre sí. Pero esta noche, como bien lo advierte la radio local, es una noche especial: mar tormentoso para estos vulnerables barcos humanos, todos ello solos, haciéndose a la mar, tratando de ser al mismo tiempo capitán y tripulación de su propio barco personal. Puesta en escena La realización es sencilla e intimista para resaltar la sensibilidad de los personajes. Se parte de una puesta realista, en la que se desarrolla sutilmente la acción de la obra; aún cuando el ambiente refleja un clima de ensueño. Las escenas se desarrollan en el ambiente de un bar, con luces tenues. La Compañía Pescadores del alma se constituyó en 1994 a partir del deseo de un grupo de actores (formados en el taller de actuación de Carlos Gandolfo) de tener un espacio propio de expresión. En el año 1995 estrena “A qué jugamos”, de Carlos Gorostiza en el Teatro EL COLONIAL, y en 1997 “Muertos sin sepultura”, de J. P. Sartre, en el OFF CORRIENTES. Durante 1998 se realizó un trabajo de investigación grupal, del cual surgió un texto que aún está en proceso de elaboración. En todos estos años, la Compañia fue cambiando, pero algo se mantuvo: el compromiso de trabajar desde la verdad, con el propósito de despertar emociones genuinas en nosotros y en el espectador.




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