Lunes, 16 de Enero de 2017

De Peter Handke
El pupilo quiere ser tutor, es la primer obra que dirigió Lito Cruz en 1974. Actuaban Héctor Bidonde y Carlos Moreno, con escenografía de Saulo Benavente. Veintisiete años después, Lito Cruz, vuelve a dirigir a estos mismos actores, con la misma escenografía, en el Actor´s Studio. La obra de Handke, limita a los actores al uso exclusivo de la expresión física, todo se reduce a gestos mínimos, miradas casi imperceptibles, actitudes, las más de las veces estáticas, siempre lo decantado, lo esencial. Un chorro de agua, pasos, el morder de una manzana, son los únicos sonidos que acompañan durante más de una hora, a esta pieza sin palabras. Es una obra exasperante hasta la irritación, que habla del abuso del poder a través del tutor (Bidonde) y el sometimiento y la humillación encarnada en el pupilo (Moreno), donde los dos personajes transitan una relación opresiva, permanentemente silenciosa, de una agresividad que crece hasta la explosión, sin dejar de lado momentos de sutil humor.




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