Jueves, 17 de Noviembre de 2016

De Diego Starosta
El Giratorio toma los dos últimos años de la vida de Juan Moreira, héroe nacional y popular por excelencia, para narrar la mítica trayectoria del héroe que lucha por deshilvanar su destino tejido por la oposición entre Dios y el Diablo. ¿Por qué soy prisionero de esta trágica búsqueda? ¿Qué es lo que me llama y se esconde; me sigue y me grita por mi nombre?. Y cuando vuelvo el rostro y alargo las manos de los ojos, me echa encima una niebla tenaz como la noche de los astros ya muertos. Giro y giro en mi camino, sufro, me revuelco de angustia, sufro desde que era nebulosa y traigo desde entonces este dolor primordial en las células, éste peso en las alas, esta piedra en el canto, dolor de ser ángel caído, angustia subterránea, angustia cósmica, poliforme angustia anterior a mi vida. El Giratorio está basado, principalmente, en cuanto a su aspecto formal, en la construcción de un lenguaje dinámico de las acciones físicas y vocales de los actores que responde a una búsqueda particular inspiradas en la dinámica de los actores de circo criollo. La estructura escénica está dada por la concatenación y diálogo entre las escenas del drama criollo propiamente dicho (representación de la ficción) y las de la relación del protagonista con El señor de Blanco (Dios) y Lucciferre (Diablo), contextualizadas desde el inicio en la representación de una compañía de actores trashumantes.




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