Domingo, 31 de Enero de 2016

De Silvia De Alejandro
Dos mujeres. Entre ellas, una bañera, evoca al hombre que las ha unido. Una es Casandra, condenada a repetir el destino que le han mostrado una y otra vez sus sueños. La otra, Clitemnestra, ha vivido aguardando el retorno de su marido, que partió un día y que ha vuelto al cabo de los años acompañado por esa jovencita que tanto se parece a la hija sacrificada de ambos. Una espera encontrar en la propia muerte la redención de esa tortura que es su saber inútil. La otra espera encontrar en la muerte del marido el sosiego de la venganza.




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