Sábado, 16 de Enero de 2016

De Alberto Venengeli
Por el grupo EL PEQUEÑO TEATRO DE TUCUMÁN

La idea de la obra Las Reivindicaciones del Año es, según los integrantes del grupo Pequeño Teatro de Tucumán, hablar -a partir de esa parte del cuerpo- de cuestiones cotidianas como la política, el sexo y las relaciones humanas empleando un lenguaje de nuestra región. Se trata de un homenaje a un "órgano" poco ponderado, a diferencia de otros del mismo sector, como la vagina y el pene, que tuvieron sus respectivas obras teatrales. No es una obra violenta, hay chistes muy intencionados, pero se trata el tema con altura. La gente hace muecas, se ríe y lanza carcajadas porque hay cosas sutiles y mucha complicidad". Por otro lado en esta obra, se rompe con esa pacatería tucumana, y son cosas que a todos nos suceden y que las usamos en nuestra intimidad, pero nadie se anima a decirlas en público.

Desde un estilo de humor social esta obra rompe con las formalidades de la vida cotidiana causando un fuerte efecto cómico. Empleando un lenguaje de nuestra región y con mucho tacto se pone en tela de juicio la típica pacatería argentina, porque se habla de cosas que a todos nos suceden y que solo las decimos en nuestra intimidad o de forma solapada, pero nadie se anima a decirlas en público.

La obra refleja con humor nuestros usos y costumbres del nunca bien ponderado "órgano". Metáforas, juegos verbales, giros poéticos, abundan en estos monólogos teatrales que a medida que evoluciona la obra, van transformándose en graciosas situaciones.

Tres personajes, los reivindicadores, tratan de forma muy bien cuidada temas de historia, política, sexo, la pareja, entre otros. Sin exageraciones ni grandilocuencias van intercambiando opiniones y relatando ocurrentes razonamientos mientras describen las disparatadas conductas de los seres humanos en relación al ano. Es una obra teatral que sin acartonamientos, pero con respeto e inteligencia nos hace sonreír sin tener que apelar a lo grotesco y la grosería.




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