Viernes, 21 de Octubre de 2016

Stefano "Grotesco en una acto y un epílogo" , se estreno el 26 de Aril de 1928 en el teatro Cómico. La compañía de Luis Arata lo puso en escena. Arata además interpretó al personaje principal en una actuación excepcional. La obra fue muy bien acogida por el público porque Discépolo ya poseía un nombre dentro de la escena porteña. Desde entonces, se ha situado entre los clásicos del repertorio teatral sudamericano (René de Costa, 1978), manteniendo vigencia y siendo considerado por la crítica "el" grotesco canónico de Discépolo. Es la pieza que más se ha estudiado y representado en el escenario.
La obra abre una ventana a un pasado que, en parte, ayuda a explicar algunos rasgos de nuestra manera de ser, sobre todo social. Es el mundo de los inmigrantes pobres (los padres de Stefano son campesinos), el de las ilusiones forjadas en torno de una América de quimeras y dinero fácil, el encuentro con la realidad no siempre amable, el sentimiento del desarraigo.

Por otra parte, el drama de Stefano visto hoy, transciende la época y se convierte en la pintura atroz y aleccionadora de un hombre enceguecido por ideales. Tras él arrastra a sus padres que lo siguen sin desearlo en busca del ideal del hijo y a su esposa e hijos que soportan las vicisitudes de la vida de artista.

Este espectáculo formó parte del evento: Festival Zonal de Teatro para Adultos (zona Sur) Tandil 2009

Clasificaciones: Teatro




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