Viernes, 21 de Octubre de 2016

De Eugène Ionesco

La historia de no tener historia.

Los personajes son cáscara . Han perdido el contenido y la esencia.

Deambulan no sólo paseando su sinsentido, sino que albergan además,

la euforia de pertenecer a lo correcto, lo responsable, y a lo que corresponde a la época.

Una celebración de la nada, del sinsentido, de la decadencia.

Clasificaciones: Teatro




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