Miércoles, 20 de Enero de 2016

De Facundo Zilberberg
Dos jóvenes estudiantes, Martín y Laura, intentan prepararse para un parcial sobre la vida de Michel Foucault.
Poco a poco se irán viendo rodeado por una serie de disparatados e injustificados asesinatos atribuibles a un tal Marcos Blanco, asesino serial, a quien se daba por muerto. Un delivery de pizza – pizza que no pidieron, claro – será quien haga evidente este hecho. Bastará con comentar que este desquiciado personaje además de asesino serial es el ex novio de Laura...
Así, encerrados y acechados en el pequeño departamento donde se encuentran, en tono de tragicomedia y plagado de humor negro, los personajes desplegarán un abanico de emociones y procesos intelectuales que dejará al descubierto lo egoístas, fóbicos, insatisfechos, ansiosos, contradictorios y racionalmente irracionales que podemos llegar a ser... Naturalmente este encierro lleva a reflexionar sobre el otro, el que propone o conlleva la vida en la ciudad adecuado además a las normas de la “civilización”.

Acaso el resumen más sencillo y preciso lo brinda el autor cuando al momento de reflexionar sobre la obra de Foucault el mismísimo asesino declara: “Locura y Civilización me pareció fabuloso!”




e-planning ad