Miércoles, 19 de Octubre de 2016

De Raúl Ramos
Los Moreira, forjadores de utopías” es un homenaje a Pepe Podestá, y a la vez al Juan Moreira del picadero circense, y por lo tanto es un homenaje al teatro argentino mismo. A los Podestá se les han hecho muchísimos reconocimientos, pero ninguno dentro del escenario, desde las entrañas de la historia escénica misma.
La figura del “Actor” emerge a la vista de la platea de entre los aplausos, discursos y canciones que lo agasajan. Las notas del Estilo que le regala la voz llena de agradecimiento de don “Alfredo Gobbi”, repican en sus oídos zumbando como aves carroñeras. ¡Ya está, es el fin! El homenaje por sus cincuenta años de actuación acaba de finalizar, a partir de este momento la soledad más impiadosa lo envolverá, ya no vivirá más vida que la suya. El paso de los años le acaba de borrar con una sonora cachetada la posibilidad de volver a ser, “Cocoliche” “Jesús Nazareno” “Martín Fierro” “Santos Vega” y sobre todo aquel que le diera el impulso inicial al teatro gauchesco, que fue como darle identidad al Teatro Nacional. “Juan Moreira” y que acaba de representar por última vez. Llegó la hora de quitarse las “Pilchas” del personaje para siempre, lo hará como desangrándose. Cada elemento que deja, es una parte de su alma, de aquí en más, el olvido.
Pero, claro, hay alguien que no se lo permitirá, alguien para quien “Pepe” fue el módulo preciso que lo impulsó a convertirse en la figura quijotesca, “desfhacedora” de entuertos autoritarios a través del picadero. Ahora está allí, corporizado como nunca. Sí, quién le dio vida escénica y lo catapultó a la arena como un héroe ya no tiene el empuje suficiente, él, “Juan Moreira”, ha llegado (de verdad) para impulsarlo por los tiempos de los tiempos a seguir transitando la huella del honor y la justicia. Juntos volverán a recorrer las situaciones circenses que los emparentaron a través de años, caminos y circunstancias agradables y de las otras.
Clasificaciones: Teatro




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