Martes, 17 de Enero de 2017

La obra está planteada como una instalación en la que un actor y una actriz / bailarina intervienen dramáticamente Las intervenciones son un agregado al espacio sobre el que se realizan: una declaración estética. Siempre son un pedido de atención que busca contradecir las percepciones distraídas. Trabajaremos uniendo el trabajo que realizan en el subte el grupo Poliedro y la Compañía de Teatro Danza (cuyas experiencias han sido premiadas por su carácter innovador), produciendo un cruce de estéticas importante para la tarea de apoyo a las nuevas estéticas que viene realizando con mucha continuidad el programa “EL Subte Vive”. Estas experiencia fueron presentadas en el año 2004 en la ciudad de Barcelona.

Atraer la mirada del pasajero/público, concentrar todos los sentidos, volver visible aquello que habitualmente es pasado por alto, para que la gente se detenga allí y se esfuerce por mirar esa porción de espacio que habitualmente es inerte. Producir un acontecimiento diferente, poético, que deje una huella en este lugar recorrido habitualmente sin demasiada sorpresa. En este sentido produce un efecto de asombro sobre la percepción cotidiana, ya que su marca permanecerá más allá de la duración de la obra en si misma.

La obra como metáfora del viaje y el lugar: contrapone el espacio interior- exterior. Una proyección de video generará imágenes tridimensionales, al modo de un enorme holograma con imágenes exteriores en oposición al espacio de la estación Perú, escenario más oscuro e interior. También pretende integrar esas casualidades irrepetibles, los encuentros no deliberados entre la obra, los pasajeros y el público. El espectáculo aborda posibles apuntes sobre el lugar: trayectos, caminos , salidas, viajes, despedidas, encuentros casuales, ausencias, recuerdos, la vacilación entre los diferentes caminos a seguir. Acontecimientos que marcan el lugar: metáfora de una vida.
Clasificaciones: Danza - Teatro




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