Jueves, 04 de Julio de 2019

De Patricio López Tobares

La presencia de Federico García Lorca en Buenos Aires fue de suma importancia. Tuvieron mucho que ver en su vida, en su obra, y en la muerte de una personalidad tan discutida y fascinante.
En Buenos Aires, García Lorca conoce a Neruda; acontecimiento decisivo para el chileno y el granadino.
En Buenos Aires, revela parte de sus pensamientos a una prensa que lo recibe curiosa y lo acompaña.
En Buenos Aires, es apasionadamente aplaudido en su teatro, de vital importancia para un poeta tan necesitado de reconocimientos como Federico.
Los amigos, sinceros y muchos, exprimen su tiempo y su duende hasta que Lorca vomita seis de sus más importantes conferencias.
Desplegó con total libertad su sexualidad. Amó y fue amado.
Por varias razones la historia no puede olvidarlo. La primera porque tuvo el coraje de luchar contra sí mismo deteniendo la tristeza honda, murmullo constante de su corazón, para que sólo se viese la alegría de su risa.
Federico García Lorca no es sólo un acontecimiento artístico. Sus ideas, su visión, trascendían hacia lo social y lo político. A través de la metáfora (y otras veces con una contundencia directa), promovió sus ideas, su pensamiento. No fue indiferente a lo que ocurría a su alrededor. Creyó en sus convicciones. Y murió por ellas.

En la obra contamos su triunfo, ahondamos en sus miedos, sus relaciones, su poesía. Buceamos en anécdotas poco conocidas e inéditas de su vida. Reflexionamos sobre su muerte.

Este espectáculo formó parte del evento: Ciclo Lorquiano en Tole Tole

Clasificaciones: Teatro, Adultos




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