Domingo, 17 de Enero de 2016

De Felix Bello
El espectáculo toma como punto de partida textos, poemas y pinturas de niños que tuvieron que padecer el horror del campo de concentración checoslovaco Térezin.

Durante la segunda guerra mundial los nazis, luego de invadir Praga, toman la fortaleza de Térezin y la convierten en un campo modelo, creado especialmente para las inspecciones internacionales de la Cruz Roja. En realidad era una falsa vidriera, una parada más hacia la muerte en las cámaras de gas o en los hornos de Auschwitz.




e-planning ad