Domingo, 16 de Octubre de 2016

Un intermezzo napolitano, por La Cetra

A partir de 1720 el nuevo género del intermezzo entró en Nápoles en sus años dorados con obras que por su originalidad musical y su veracidad expresiva iniciaron una tradición que anticipó rasgos distintivos de la ópera clásica posterior. La contadina astuta (o Livietta e Tracollo) fue estrenada por Pergolesi el 25 de octubre de 1734 como intermedio para su ópera Adriano in Siria. Durante tres décadas y bajo distintos títulos, se convertiría en uno de los intermedios más populares en toda Europa.

La campesina Livietta busca vengarse del rufián Tracollo que atacó a su hermano y, a fin de sorprenderlo in fraganti, se traviste como extranjero y finge dormir junto a su amiga Fulvia. Tracollo llega disfrazado de peregrina polaca y pidiendo limosna con su secuaz Facenda. Una vez sorprendido y desenmascarado, Livietta logra su cometido y lo envía a la justicia.

Tras librarse de la condena fingiendo locura, en el segundo intermezzo Tracollo intenta pasar por astrólogo, pero este ardid tampoco funciona frente a Livietta, que rápidamente lo desenmascara por segunda vez. Una vez que todo engaño se disipa y reconocen que son "el uno para el otro", se sinceran y prometen casarse.

Esta trama extravagante parece ser una simple excusa para enhebrar situaciones trilladas, y en efecto, como parodia de lugares comunes de la ópera seria de su momento, La contadina astuta es un muestrario privilegiado de los temas preferidos del público del ‘700, según la genial paleta expresiva de Pergolesi.

En esta versión incorporamos fragmentos de la ópera a la cual La contadina sirvió en su origen de entreactos, pero invirtiendo las funciones, de modo que la centralidad de la commedia dell’arte del intermedio termina por subsumir y resignificar el barroquismo de la ópera seria original. La ejecución cuenta con réplica de instrumentos de época, luz de candilejas y criterios barrocos.

Clasificaciones: Opera, Adultos




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