Miércoles, 09 de Noviembre de 2016

De Dora Milea

Una obra que plantea interrogantes sobre el deseo y la felicidad. Una extraña estación de subte en un horario incierto.
Una mujer intenta retener un momento de plenitud.
Un hombre se interpone, improvisadamente, en su propósito.
Otra mujer presencia, incidentalmente, los acontecimientos.
Sólo hay una fuerza motriz: EL DESEO

Sobre la Obra dice Dora Milea, autora y directora
“Bienvenidos al tren”, es un material que intenta ahondar sobre el DESEO y la FELICIDAD.
¿Qué es el deseo? ¿Una pulsión que nos inclina irremediablemente hacia un objetivo irracional, o quizá una necesidad interna elegida deliberadamente negociación racional mediante?
Desde el punto de vista del psicoanálisis, el deseo podría interpretarse como la pulsión de vida, la cual tiende a la creatividad. Esta fuerza inspiradora se contrapone con la pulsión de muerte. En este sentido, existe una suerte de equilibrio entre ambas pulsiones. Desde los gurús milenarios hasta los físicos cuánticos, cuando se asume su transición sin miedo, se experimenta un anticipo de esa sensación de plenitud.
Todas las obras, para mí, hablan de amor y muerte ya sea metafórica o literalmente. “Bienvenidos al Tren” no escapa a esa combinación. La diferencia entre los distintos materiales está en el lenguaje, la anécdota, la circunstancia y el género que se utilizará. En este caso, he decidió el realismo mágico, para abordar el tema. Es un material que indaga sobre la integridad y el deseo expresado a través de sus personajes con un diálogo que posee una locución cotidiana y extraña a la vez que, con cierto humor irónico y situaciones aparentemente absurdas, presenta una concepción particular de la muerte y expone el misterio de la mente humana frente al accionar del Hombre, en la búsqueda de sentido a su existencia.

Clasificaciones: Teatro, Adultos




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