Domingo, 13 de Noviembre de 2016

De Natalia Paganini

Último piso de una torre monumental en Puerto Madero. Un paredón de cristal la separa del mundo. El aislamiento es total: el río por todas partes. Pero tarde o temprano la burbuja se quiebra. Nina, la dueña del departamento, descubre robos reiterados en su casa. Poseída por la paranoia y la desconfianza, invita a su círculo más cercano para ponerlo a prueba. Su marido, su hija neo-hippie, el personal trainer, la mucama cama adentro y su amiga de toda la vida son sus cómplices y también sus víctimas. El lujoso pent-house deviene en panóptico y ya no hay posibilidad de escapatoria. El socio se convierte en amenaza. Y todos van al paredón.

PAREDÓN es el segundo grotesco de la Compañía Teatral Autobombo.
Apostamos a este género porque creemos que es un vehículo potente para poner en jaque paradigmas instalados en algunos sectores de nuestra sociedad. Por la presencia simultánea de lo trágico y lo cómico, el grotesco incomoda e interpela. Devela máscaras y expone el rostro obsceno de la realidad.
Pero, si en el grotesco criollo de principios del siglo XX, el tema central y el motor de la acción era la ausencia del dinero, en PAREDÓN es su exceso. Es el grotesco del siglo XXI, el grotesco de la sociedad de consumo. Un grotesco contemporáneo que intenta repensar los tiempos que corren, apelando a una carcajada que se ahoga en angustia.

Duración: 70 minutos
Clasificaciones: Teatro, Adultos




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