Martes, 18 de Octubre de 2016

De Emilio García Wehbi

En un espacio acotado, nueve actores en sus mejores ropas reciben al público con entusiasmo, deferencia y celebración. Pero con el transcurrir de los minutos la fiesta se oscurece. No todo lo que reluce es oro. Los actores no lo son, pero el público tampoco. Y se desata una catarsis invertida: no son los espectadores los que la atraviesan, sino los actores. La fiesta se desmadra y nada termina como estaba previsto.

Una oscura comedia acerca del teatro y sus ridículas posibilidades.

Clasificaciones: Teatro




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