Domingo, 04 de Diciembre de 2016

Los Mendelbaum se reúnen luego de la muerte del Zeide y la Bobe para dividir los bienes familiares, esperan al escribano que no se hizo presente aún. Tampoco llegó Bernardo, el hermano que reinició su vida en el campo, y que tuvo a un toro de hijo.
"El Ciclo Mendelbaum" es una síntesis de la historia de una familia, atravesada por los mandatos, las expectativas sobre los hijos y el pasaje generacional de sus deseos y frustraciones.

Sobre la obra
El ciclo Mendelbaum (100% musical) es una obra que forma parte de un recorrido grupal en donde el género musical (o la 'falta' de) aparece como generador de lenguaje.
Por primera vez aparece la inclusión del espacio (La Pausa) Teatral, como herramienta generadora de relato, y toda su teatralidad (cualidades del espacio escénico, luces, etc.) puesta a disposición de la obra.
Once actores-músicos en escena y la sinergia de todos los roles de platea (director, asistente de dirección, director musical, coreógrafa, escenógrafa, vestuarista, productor), día y noche en la localía, construyendo "El ciclo Mendelbaum" (100% musical). Esta obra es con éste espacio, su ideología, su mirada sobre el teatro y el mundo. Como cuando uno entra a una casa y reconoce en ella a sus habitantes, uno entra a (La Pausa) Teatral, atraviesa la recepción, se sienta a ver El Ciclo Mendelbaum, y ahí está el trabajo de un grupo enorme de personas, que viene habitando una sala desde hace seis meses.

Palabras del director

Estoy aprendiendo a manejar una sala, sus reglas y burocracias. Trato de alojar cada proyecto para que pueda desarrollar su potencia creativa. También está el vínculo con la AGC (Agencia Gubernamental de Control), con los vecinos del teatro, y con un montón de cuestiones que van a apareciendo en el día a día. En éste contexto aflora el verdadero motor de tener una sala, que es poder jugar. En el JUEGO soy. Ensayando soy. Haciendo obras soy.
El ciclo Mendelbaum es una excusa para eso, para seguir desplegando lo que más me gusta hacer: contar historias a través de un dispositivo escénico.
El elenco llega, varios tienen llave, hacen mate, a veces algunos traen la cena (Eduardo Lázaro hace unas riquísimas empanadas). La cocina tiene una regla: cualquiera puede agarrar lo que quiera de la heladera.
Anteriormente monté El casting en (La Pausa) pero era sobre un terreno más o menos conocido (mismo elenco, mismo texto que años atrás), y tenía la excusa de inaugurar la sala. Con El ciclo Mendelbaum me aventuré: once actores, medio elenco nuevo que se incorpora a una dinámica de trabajo, y sobre todo: lo musical que siempre se me presenta como un territorio a descubrir.

Duración: 75 minutos
Clasificaciones: Musical, Teatro, Adultos




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