Sábado, 22 de Octubre de 2016

Desolado es una metáfora sobre la muerte y la resurrección como un ciclo: un cuerpo se desmorona una y otra vez, intentando reconstituirse en constante agonía. El lenguaje del movimiento se define, entonces, por esta energía desvalida. La desolación aparece en estos cuerpos que se arman y desarman, abúlicos, desganados, por momentos desgarrados y que, con intenso dramatismo, atacan también en danzas fragmentadas, luchando por la supervivencia, resistiendo ese sentimiento que los empuja hacia un final inevitable en un campo de girasoles secos.

Este espectáculo formó parte del espectáculo: Plano difuso + Desolado

Este espectáculo formó parte del evento: IV Festival Buenos Aires Danza Contemporánea

Clasificaciones: Danza




e-planning ad